El Gobierno Nacional ha elevado oficialmente la alerta de amarilla a naranja como medida preventiva ante el posible desarrollo del fenómeno El Niño. Esta decisión, anunciada por el presidente del Consejo de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional y ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, busca anticipar acciones para reducir riesgos y optimizar la capacidad de respuesta institucional frente a eventos climáticos adversos.
Plan de Acción e Inversión Estratégica
La autoridad ministerial confirmó la aprobación del Plan de Acción Nacional diseñado específicamente para fortalecer la preparación del país. Para materializar estas medidas, el Ejecutivo destinará cerca de USD 600 millones con el objetivo exclusivo de ejecutar obras preventivas, reforzar infraestructuras críticas y adquirir equipamiento especializado. Este paquete financiero representa un esfuerzo significativo por parte del Estado ecuatoriano para blindar los territorios más vulnerables ante la variabilidad climática.
Supervisión Territorial y Coordinación
Como parte de este plan estratégico, las autoridades nacionales realizarán recorridos in situ en distintas provincias. Estas visitas serán encabezadas por Roberto Luque junto a Carolina Lozano Haro, secretaria nacional de Gestión de Riesgos, con el propósito central de verificar el cumplimiento de los protocolos establecidos por las instituciones y gobiernos autónomos descentralizados. El objetivo es brindar apoyo técnico directo y coordinar la operatividad con prefecturas y municipios.
Mecanismos de Información
Para garantizar una gestión transparente y efectiva, se dispuso que el Comité ERFEN emita reportes quincenales detallados sobre la evolución del fenómeno. Paralelamente, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, en conjunto con la Secretaría General de Comunicación, liderará una estrategia informativa para mantener a la ciudadanía actualizada de manera oportuna.