El Gobierno Nacional ha anunciado la implementación de un plan estratégico para fortalecer el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) ante la inminente llegada del fenómeno climático El Niño. Esta iniciativa tiene como objetivo principal garantizar la continuidad y confiabilidad del servicio eléctrico, asegurando el abastecimiento energético tanto para hogares y comercios como para los sectores productivos clave de la economía ecuatoriana. La medida se enmarca en un contexto de alerta naranja elevada por el COE en 17 provincias del país, lo que exige una respuesta técnica rigurosa y preventiva por parte de las autoridades competentes.
Estrategia de mantenimiento y recuperación de capacidad
Como eje central de esta estrategia, las autoridades mantienen un monitoreo permanente sobre el estado de los principales embalses hidroeléctricos del país. Paralelamente, la empresa CELEC EP está desarrollando trabajos de mantenimiento preventivo en la Central Hidroeléctrica Mazar, una acción crucial para optimizar su rendimiento sin afectar negativamente el suministro eléctrico a la población. Este enfoque técnico busca mitigar los riesgos operativos asociados a las condiciones climáticas extremas.
En términos cuantitativos, el Ejecutivo informó que durante este año se han recuperado 116,46 megavatios (MW) de capacidad instalada en el sistema eléctrico. Además, la administración prevé sumar otros 79,8 MW adicionales hasta finales del 2026. Estas cifras reflejan un esfuerzo sostenido por modernizar y asegurar la infraestructura energética nacional frente a las variaciones climáticas recurrentes.
Inversión en nueva generación eléctrica
El plan de fortalecimiento no se limita al mantenimiento, sino que incluye la incorporación progresiva de nuevas fuentes de energía. Entre los proyectos destacados figuran el desarrollo de las termoeléctricas Santa Elena, Guangopolo y Jaramijó, así como un proyecto innovador de energía flotante con una capacidad de 100 MW. Estos activos son fundamentales para diversificar la matriz energética y reducir la dependencia exclusiva de la generación hidroeléctrica durante períodos de sequía o lluvias intensas.
Asimismo, se contempla la incorporación progresiva de 581 MW al Sistema Nacional Interconectado entre octubre del 2026 y finales del 2028. Esta expansión de capacidad responde a las necesidades crecientes de demanda energética y busca consolidar un sistema más resiliente. El Ministerio de Ambiente y Energía recordó que, como parte de estas acciones preventivas, en junio se ejecutaron trabajos de mantenimiento en redes de transmisión y distribución con una inversión directa de USD 1,3 millones para mejorar la confiabilidad del servicio.