La Unidad Judicial Penal de Ambato fue el escenario este viernes 10 de julio donde familiares y amigos de Alison Altamirano, joven universitaria asesinada en noviembre del año anterior en Cevallos (Tungurahua), se congregaron para exigir justicia. Durante la audiencia de juzgamiento que se extendió por más de tres horas, los parientes solicitaron formalmente la aplicación de la pena máxima a los dos procesados responsables del crimen, un hecho que conmocionó profundamente a la población local y nacional.
Exigencia de Justicia Máxima
Pablo Poveda, abuelo de Alison Altamirano, expresó con firmeza el dolor familiar ante las cámaras. "Este 12 de julio debía cumplir 24 años, pero le cortaron la vida y sus sueños", afirmó Poveda en declaraciones recogidas durante el evento judicial. El anciano detalló los detalles atroces del crimen: "A mi nieta la ahorcaron e intentaron desmembrarla, quisieron desaparecerla. Es algo inaudito".
Los asistentes a la audiencia, provenientes de lugares como Ahuano (Napo) y excompañeros de la carrera de Veterinaria en la Universidad Técnica de Ambato, vistieron camisetas blancas y portaron globos del mismo color como símbolo de duelo. Levaron carteles con consignas directas: "Justicia para Alison" y "Las calles no son solo para gritar amor, también son para exigir justicia por las mujeres asesinadas".
Desarrollo Procesal y Evidencias
La audiencia culminó con la presentación de toda la producción probatoria correspondiente a la Fiscalía General del Estado y a la acusación particular. El objetivo central fue demostrar la infracción penal bajo los estándares legales vigentes en Ecuador. Tras esta etapa, el tribunal solicitó suspender temporalmente las sesiones para proceder con la prueba de los procesados, citando una nueva fecha para la próxima semana.
Contexto Judicial y Peritaje
Durante el proceso, Alejandro Torres, representante legal de la familia, reveló aspectos clave del informe pericial. Un experto señaló que los dos acusados actuaron con plena conciencia y voluntad, evidenciando ensañamiento en contra de la víctima. El dictamen indica que los procesados no muestran remordimiento ni empatía por el hecho cometido.
El caso se originó cuando la Policía Nacional detectó el cadáver de Alison Altamirano en una vivienda del cantón Cevallos, sur de Tungurahua, el 23 de noviembre pasado. Inicialmente fueron detenidas cuatro personas implicadas; sin embargo, solo dos están siendo procesas judicialmente por este femicidio específico.