El gobierno de Venezuela, encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, ha emitido un comunicado oficial advirtiendo sobre un derrame de hidrocarburos originado en Trinidad y Tobago que está causando una grave afectación ambiental en el Golfo de Paria. Esta zona marítima es compartida por ambos países, y las autoridades venezolanas han confirmado que las costas y ecosistemas sensibles de los estados Sucre y Delta Amacuro se encuentran bajo impacto directo del incidente.
Impacto en ecosistemas y comunidades
Según el reporte técnico preliminar difundido por el Ejecutivo venezolano, el derrame amenaza áreas marinas, costas y ecosistemas de alta sensibilidad. Las evaluaciones realizadas por las autoridades de Caracas evidencian riesgos severos para los manglares, humedales, la fauna marina y los recursos hidrobiológicos, los cuales son estratégicos para la seguridad alimentaria y el equilibrio ecológico de la región. Asimismo, se han registrado afectaciones sobre especies vulnerables y comunidades pesqueras locales.
Exigencia de medidas internacionales
Ante la situación, el Gobierno bolivariano ha instruido a la Cancillería para solicitar de manera inmediata toda la información pertinente sobre el incidente, así como el correspondiente plan de acción para la mitigación y contención del derrame. En su declaración, compartida en redes sociales por el canciller Yván Gil y otras autoridades, se exigió el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el derecho internacional ambiental y la adopción urgente de medidas de reparación frente a los daños ocasionados.
El Ejecutivo de Rodríguez agregó que continuará desplegando todas las acciones necesarias para proteger los ecosistemas afectados y resguardar a las comunidades impactadas, manteniendo a la comunidad internacional al tanto del desarrollo de los hechos y las respuestas diplomáticas que se estén gestionando.