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Terremoto en Colombia expone la crisis estructural y pobreza histórica del Chocó

Terremoto en Colombia expone la crisis estructural y pobreza histórica del Chocó

El sismo de magnitud 7,4 agrava las deficiencias históricas en servicios públicos y salud; Defensoría advierte falta de censo para distribuir ayudas.

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El terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia ha puesto al descubierto las profundas carencias estructurales que afectan históricamente al departamento del Chocó. La capital chocoana, Quibdó, se encuentra inmersa en una emergencia compleja donde la respuesta institucional tropieza con décadas de abandono estatal y deficiencias crónicas en servicios públicos. Según datos oficiales, el 65,3% de la población vive bajo la línea de pobreza monetaria, una cifra que duplica ampliamente el promedio nacional del 28%, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

La urgencia humanitaria y la falta de censo

A tres días de concluida la fase de búsqueda y rescate, tras confirmar trece fallecidos en el departamento —nueve de ellos en Quibdó—, las autoridades han concentrado sus esfuerzos en la atención inmediata. El vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo, detalló durante una reunión del Puesto de Mando Unificado (PMU) que se requiere urgentemente el envío de albergues, carpas, tanques de agua y combustible para mantener operativas las plantas eléctricas. No obstante, la Defensoría del Pueblo advirtió que aún no existe un censo oficial que permita determinar con precisión el número real de damnificados, lo cual dificulta significativamente la distribución equitativa de las ayudas humanitarias.

Colapso en infraestructura y salud

La capacidad de respuesta ante esta catástrofe se ve severamente limitada por la precariedad del sistema sanitario. El Hospital San Francisco de Asís, principal centro asistencial de Quibdó, opera con una sobreocupación cercana al 160%, agravada por las dificultades para garantizar un suministro estable de energía y conectividad adecuada. Además, más de 150 barrios han sufrido algún nivel de afectación estructural, mientras que al menos 1.200 viviendas requieren evaluación técnica inmediata. El alcalde de Quibdó, Rafael Bolaños, reconoció públicamente que la emergencia ha "desnudado completamente" las limitaciones institucionales para responder a un desastre de esta magnitud.

Reconstrucción en medio del abandono

Mientras los equipos técnicos evalúan daños en colegios, edificios públicos y estaciones de Policía, la población espera por soluciones concretas. El coliseo de boxeo del barrio Las Américas funciona actualmente como el principal albergue habilitado para las familias que perdieron sus hogares, aunque se estudia la apertura de un segundo espacio. La reconstrucción de una infraestructura golpeada históricamente exige no solo recursos materiales, sino también una planificación estatal robusta que supere las brechas sociales y económicas acumuladas en uno de los departamentos más pobres del país.