El occidente y el centro de Colombia fueron sacudidos este martes por un terremoto de magnitud 7,4 que ha dejado una trágica cifra de 169 personas fallecidas, según confirmó la Asociación de Alcaldes. Además del balance mortal, las autoridades reportaron más de 600 heridos en diversas localidades afectadas. Las víctimas mortales se concentran principalmente en ciudades clave como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, donde el impacto sísmico ha sido particularmente devastador.
Daños estructurales y epicentro
El epicentro del sismo fue localizado en San José del Palmar, departamento de Chocó. Las autoridades locales han reportado al menos 165 edificaciones colapsadas tras el fuerte movimiento telúrico. El balance supera ya la centena de víctimas fatales, con graves afectaciones en edificios y viviendas que quedaron totalmente destruidas o seriamente dañadas.
Respuesta gubernamental y ayuda humanitaria
Ante las dificultades de abastecimiento en las zonas más golpeadas, el Ministerio del Interior anunció la implementación inmediata de medidas para sostener los esfuerzos de rescate. Se ha dispuesto el envío de carrotanques con agua potable y combustible hacia Pereira. Estos recursos son críticos para mantener operativa la maquinaria utilizada en las labores de búsqueda y recuperación de cuerpos, así como para garantizar el funcionamiento adecuado de los centros asistenciales.
Impacto en infraestructura regional
La emergencia ha afectado significativamente servicios básicos e infraestructura hospitalaria, educativa, vial y aeroportuaria. Las regiones de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y el Eje Cafetero se encuentran bajo un estado de alerta máxima mientras las autoridades continúan atendiendo la crisis. La logística para llevar ayuda a estas zonas remotas o severamente dañadas representa uno de los mayores desafíos actuales en medio de la reconstrucción.