El balance del devastador terremoto que sacudió Colombia este lunes, 10 de agosto, continúa creciendo y confirma la gravedad de la tragedia natural. Según el reporte oficial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), con corte a las 17:30 horas, el sismo de magnitud 7,4 ya deja un saldo trágico de 132 personas fallecidas y más de 570 heridas. Los organismos de socorro trabajan contrarreloj para rescatar a cientos de individuos atrapados entre los escombros en una región que ha sido azotada por el movimiento sísmico, considerado el más fuerte del país en la última década.
Pereira concentra las mayores víctimas y alerta roja
La ciudad de Pereira se erige como el epicentro humano de la tragedia, concentrando la mayor cantidad de decesos con al menos 60 muertos registrados en su área metropolitana. Le siguen en gravedad otras urbes importantes: Cali reporta 15 fallecidos, Quibdó cuenta con 8 y Manizales registra 4 víctimas fatales. Estas ciudades, junto a Armenia, se encuentran actualmente bajo un estricto protocolo de alerta roja para coordinar las operaciones de emergencia.
El epicentro del sismo fue localizado en San José del Palmar, perteneciente al departamento del Chocó, registrándose el primer impacto a las 07:34 hora local. Las autoridades colombianas han advertido persistentemente sobre la alta probabilidad de réplicas y solicitan a la población confiar exclusivamente en los canales oficiales para evitar desinformación durante esta crisis.
Rescates milagrosos y colapso estructural
A pesar del escenario devastador, equipos de emergencia lograron rescatar con vida a dos personas entre las ruinas en Cali. Este hallazgo reavivó la esperanza de encontrar más sobrevivientes, aunque el esfuerzo se ve obstaculizado por la magnitud del daño estructural. El alcalde Alejandro Eder reportó cerca de 20 estructuras colapsadas en esa ciudad, mientras que los hospitales locales declararon alerta roja hospitalaria al alcanzar su capacidad operativa al 100%.
A nivel nacional, el Gobierno Nacional ha detallado cifras precisas sobre la destrucción: se identifican 1.575 viviendas averiadas y 37 completamente destruidas. Además, 61 edificios han colapsado por completo. La infraestructura crítica también resultó afectada con daños en 18 centros de salud, 52 instituciones educativas y 18 vías principales, información confirmada por La Hora.
Respuesta oficial y solidaridad internacional
Frente a la magnitud del desastre, el presidente Abelardo De La Espriella detalló que se ha declarado un estado de desastre nacional. Como respuesta inmediata, se activó un Puesto de Mando Unificado desde la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para articular los esfuerzos gubernamentales con las autoridades departamentales y locales.
Se reportan más de 1.400 familias damnificadas que requieren asistencia inmediata. La solidaridad internacional ya se ha manifestado: Estados Unidos, a través del secretario de Estado Marco Rubio; México; Israel; Brasil y Venezuela han ofrecido ayuda humanitaria para apoyar los esfuerzos de rescate y reconstrucción en la región.