La federación de fútbol de Irán publicó este lunes 1 de junio la nómina definitiva de jugadores convocados para el Mundial 2026, confirmando que el delantero Sardar Azmoun no formará parte del equipo que representará al país en Norteamérica. Azmoun, con 91 internacionalidades y 57 goles, es el tercer máximo goleador histórico de su selección y ha desarrollado una destacada carrera en clubes europeos como Bayer Leverkusen y AS Roma. Su ausencia en la lista oficial marca un punto de inflexión en la preparación del equipo para el torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Contexto político y controversia
La decisión de excluir a Azmoun se produce en un contexto de alta tensión política. En marzo de este año, el delantero fue duramente criticado por los medios estatales iraníes, quienes lo calificaron de "traidor" tras publicar en su perfil de Instagram una fotografía junto al primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos, un país aliado de Estados Unidos y apoyo de Washington en el conflicto regional. Además, Azmoun ya había enfrentado críticas en 2022 por su apoyo público a los manifestantes durante las protestas tras la muerte de Mahsa Amini.
Convocatoria técnica y otros casos
El seleccionador Amir Ghalenoei había defendido en las semanas previas que la selección se basaría en "criterios técnicos" para elegir a los jugadores, desestimando las sospechas de que la exclusión de Azmoun respondiera a motivos políticos. No obstante, la lista definitiva incluye a otros dos futbolistas que en el pasado fueron críticos con el régimen de la República Islámica: Alireza Jahanbaksh y Mehdi Taremi. Esta inclusión sugiere que la federación mantiene a jugadores con antecedentes de disidencia dentro del plantel, aunque decide no contar con Azmoun para la competencia.
Logística del Mundial y visados
El Mundial 2026 comenzará para Irán el 15 de junio con un partido contra Nueva Zelanda en Los Ángeles. Sin embargo, la logística del equipo enfrenta obstáculos adicionales. Según informó el embajador iraní en México, los jugadores de la selección nacional aún no han obtenido los visados necesarios para viajar a Estados Unidos. Como consecuencia, la delegación iraní se vio obligada a trasladar su campamento base a la ciudad mexicana fronteriza de Tijuana, en el noroeste del país, abandonando la planificación inicial de establecerse en Tucson, Arizona. Esta situación refleja la compleja relación diplomática entre Teherán y Washington en el contexto actual.