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Noboa responde a Correa y destaca reducción del 35% en homicidios en provincias fronterizas

Noboa responde a Correa y destaca reducción del 35% en homicidios en provincias fronterizas

El presidente rechazó que el expresidente llame a Ecuador 'país marginal' y subrayó avances en seguridad y austeridad fiscal

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El presidente Daniel Noboa salió al paso de las declaraciones del expresidente Rafael Correa, quien calificó a Ecuador como un "país marginal", y respondió con cifras concretas sobre la reducción de la violencia en las provincias más golpeadas por el crimen organizado y los menores gastos del aparato estatal bajo su administración.

En declaraciones recogidas por diversos medios nacionales, el mandatario rechazó de manera enfática la caracterización hecha por Correa y contrastó la narrativa del correísmo con los resultados que, según el Ejecutivo, se están logrando en materia de seguridad ciudadana y manejo responsable de los recursos públicos.

La respuesta presidencial: datos frente a descalificaciones

La reacción de Noboa se produjo luego de que Correa, desde el exterior, utilizara el término "país marginal" para referirse a la situación actual de Ecuador. El presidente consideró inaceptable esa calificación y optó por responder con indicadores verificables en lugar de entrar en una escalada retórica.

El mandatario destacó particularmente la reducción del 35% en homicidios en la provincia de Esmeraldas, una de las zonas fronterizas más afectadas por la violencia vinculada al narcotráfico y las bandas criminales. Este dato representa un avance significativo si se considera que Esmeraldas fue durante los últimos años uno de los epicentros de la crisis de seguridad que sacudió al país.

Las provincias fronterizas —tanto en la zona norte limítrofe con Colombia como en la frontera sur con Perú— han sido históricamente corredores estratégicos para el crimen organizado transnacional, lo que convierte cualquier mejora sostenida en esas áreas en un logro relevante para la estrategia de seguridad nacional.

Mano dura y resultados en seguridad

La política de mano dura contra el crimen organizado ha sido el eje central del gobierno de Noboa desde que declaró el conflicto armado interno a inicios de 2024. La reducción de homicidios en zonas fronterizas sugiere que las operaciones militares y policiales desplegadas en esos territorios están generando resultados medibles.

Esmeraldas, en particular, vivió un deterioro dramático de su seguridad durante los años previos al gobierno actual. La presencia de grupos narcodelictivos que disputaban el control de rutas de tráfico hacia Centroamérica y Estados Unidos convirtió a la provincia en una de las más violentas del país. Que los homicidios hayan descendido un 35% indica que la presencia del Estado se ha fortalecido en el territorio.

El enfoque del gobierno combina la acción militar con inversión en inteligencia y cooperación internacional, una estrategia que ha recibido respaldo de sectores amplios de la ciudadanía que demandaban una respuesta contundente ante los niveles de violencia sin precedentes que vivió Ecuador.

La reducción de homicidios en provincias fronterizas constituye uno de los indicadores más relevantes para medir la efectividad de la política de seguridad del gobierno Noboa, dado que esas zonas concentran la actividad del crimen organizado transnacional.

Austeridad fiscal frente al gasto correísta

Otro de los puntos que el presidente Noboa utilizó para contrastar su gestión con la del correísmo fue el manejo del gasto público. El mandatario señaló que los gastos estatales de su administración son considerablemente menores a los que se registraron durante los gobiernos de Correa.

Este argumento apunta directamente al modelo económico que caracterizó al correísmo: un Estado hipertrofiado, con alta burocracia y gasto público elevado financiado en buena parte con deuda y los ingresos extraordinarios del petróleo durante el superciclo de materias primas. Cuando los precios del crudo cayeron, ese modelo dejó un legado de déficit fiscal y endeudamiento.

La administración Noboa ha apostado por una línea de mayor eficiencia en el gasto, reducción de burocracia innecesaria y apertura a la inversión extranjera como motor de crecimiento económico. Esta visión pro-mercado contrasta con el estatismo que promovió el correísmo y busca generar condiciones más atractivas para el capital privado nacional e internacional.

El contexto político detrás del cruce

El intercambio entre Noboa y Correa no ocurre en el vacío. Se enmarca en un escenario preelectoral donde el correísmo busca recuperar protagonismo político y posicionar una narrativa crítica sobre la gestión actual. Las declaraciones de Correa desde el extranjero —donde permanece tras su condena por cohecho— apuntan a debilitar la imagen del gobierno ante la opinión pública.

Sin embargo, la estrategia de Noboa de responder con cifras y resultados concretos en lugar de descalificaciones puede resultar más efectiva ante un electorado que prioriza la seguridad y la estabilidad económica. Las encuestas han mostrado consistentemente que la ciudadanía ecuatoriana valora la acción decidida contra el crimen organizado.

El hecho de que Correa califique a Ecuador como "país marginal" desde la comodidad del exterior resulta, para amplios sectores de la población, una muestra de desconexión con la realidad que viven los ecuatorianos. El presidente aprovechó esa percepción para reforzar su mensaje de que su gobierno está enfocado en resolver los problemas reales del país.

Perspectivas y desafíos pendientes

Pese a los avances destacados por el Ejecutivo, los desafíos en seguridad siguen siendo enormes. Ecuador continúa registrando tasas de homicidios muy superiores a sus promedios históricos y la presencia del crimen organizado no ha sido erradicada. La sostenibilidad de las mejoras dependerá de la capacidad del Estado para mantener la presión operativa y complementarla con políticas sociales en los territorios recuperados.

En materia fiscal, el gobierno deberá demostrar que la austeridad no compromete la inversión social esencial y que la apertura económica genera empleo y oportunidades para los sectores más vulnerables. El equilibrio entre disciplina fiscal y atención a las necesidades ciudadanas será clave para consolidar el respaldo popular.

Lo que queda claro es que el presidente Noboa ha elegido una estrategia de respuesta basada en hechos y resultados, un enfoque que contrasta con la tradición de confrontación puramente retórica que ha dominado la política ecuatoriana durante la última década.