La apertura de la estación San Francisco del Metro de Quito ha catalizado una transformación económica significativa en el Centro Histórico, consolidándolo como un destino gastronómico y turístico de primer orden. Desde su inauguración en diciembre de 2023, la infraestructura de transporte ha multiplicado por tres el flujo de visitantes hacia el casco colonial, según datos de la Empresa Pública Metropolitana Metro de Quito. La estación se ha consolidado como la más transitada de la red, superando incluso a la terminal Quitumbe, y ha registrado 13,3 millones de viajes entre diciembre de 2023 y abril de 2026. Este dinamismo ha impactado directamente en el sector hotelero y gastronómico, con Quito Turismo reportando una ocupación hotelera del 78% y de restaurantes del 85% en lo que va de 2026.
Expansión comercial y recuperación de patrimonio
El impacto del Metro se refleja en la revitalización de inmuebles históricos y en el crecimiento de la oferta comercial. La Confederación de Restaurantes del Ecuador estima que la oferta gastronómica en el casco colonial creció entre un 50% y un 60% en los últimos años. Casas que permanecieron cerradas por décadas, como la Casa del Marqués, han sido recuperadas por emprendedores privados para albergar plazas comerciales y negocios de identidad local. Iniciativas como "De Vuelta al Centro" acompañan a 94 emprendedores del sector, generando 4,5 millones de dólares en ventas entre 2025 y 2026 y la creación de 442 empleos formales.
El costo del auge: disparada de arriendos y desplazamiento
No obstante, el éxito del proyecto de movilidad conlleva desafíos estructurales para el tejido comercial tradicional. Los arriendos en la zona se triplicaron en 2025, pasando de 400 dólares mensuales a ofertas de hasta 2,500 dólares por un local. Esta dinámica ha favorecido la llegada de cadenas comerciales y ha desplazado a negocios tradicionales, como talleres de sastrería y venta de telas, que no cuentan con la capital para absorber los nuevos costos. Ricardo Sánchez, director del Buró del Centro Histórico, advierte que este fenómeno está reduciendo la población residente del área, que cayó de 70,000 a 33,000 habitantes, transformando el barrio en un destino de consumo más que en un espacio de vida comunitaria.
Desafíos de conectividad y futuro del sector
A pesar del boom en la zona norte del Centro, persisten desigualdades en la cobertura del servicio. Puntos estratégicos como la Plaza del Teatro, San Marcos y La Marín siguen siendo "puntos ciegos" del sistema de metro, ya que la inversión para una estación en la Plaza del Teatro, cuya cavidad ya existe en el diseño original, no se concretó. Los emprendedores locales, como Silvana Haro de Runa Tulpandina, reconocen el potencial no explotado más allá de la Mejía y enfatizan la necesidad de concientizar al público sobre la riqueza que se extiende hacia la Basílica. El reto actual para el sector público y privado es equilibrar el crecimiento económico con la preservación de la identidad cultural y la viabilidad de los comercios de larga data.