La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, realizó este domingo su primera aparición pública en Panamá sin previo anuncio. La figura política asistió a una misa oficiada por el arzobispo metropolitano de Panamá, José Domingo Ulloa, en la Basílica Nacional de Santa María la Antigua, ubicada en el Casco Antiguo de Ciudad de Panamá. Acompañada por la expresidente panameña Mireya Moscoso (1999-2004), Machado participó en una homilía dedicada a las víctimas del potente doblete sísmico que afectó al norte de Venezuela.
Unidad y fe ante la tragedia
Durante su intervención tras salir de la catedral, la líder venezolana enfatizó el impacto emocional de los sismos ocurridos el 24 de junio. Machado afirmó que el dolor causado por las catástrofes naturales ha servido para unir a los venezolanos y expresó su convicción en que la nación se levantará con mayor resiliencia. "Hoy es momento en que nos estamos encontrando en un profundo dolor, pero también en la fe de que Venezuela se levantará", declaró la política, limitándose a agradecer al pueblo panameño por el acogimiento recibido.
Respuesta institucional y ayuda humanitaria
El arzobispo José Domingo Ulloa saludó con respeto a Machado durante la ceremonia. En su discurso, el prelado ofreció oraciones para fortalecer a la líder venezolana en sus responsabilidades políticas y extendió esa solidaridad hacia los afectados por las catástrofes naturales. El clero panameño anunció que se realizarán colectas en todas las iglesias del país este domingo; estos fondos serán canalizados mediante Cáritas Nacional Panamá, en comunión con Cáritas Venezuela, para garantizar una entrega transparente y pronta de la ayuda a quienes más lo necesitan.
Contexto reciente y cifras oficiales
Esta visita marca el primer acto público de Machado desde que difundiera un video el 29 de junio confirmando su presencia en Panamá. Su salida del territorio venezolano fue impedida cuando el Gobierno nacional cerró el espacio aéreo, frustrando sus planes de retorno inmediato. La tragedia sísmica ha dejado una cifra oficial de al menos 2.954 muertos según las autoridades venezolanas, con un impacto devastador especialmente en La Guaira y la zona costera cercana a Caracas, donde se registraron derrumbes masivos durante el asueto nacional del 24 de junio.