El presidente Daniel Noboa presentó oficialmente la tercera edición del programa Jóvenes en Acción, una iniciativa estatal que beneficiará a más de 150.000 jóvenes entre 18 y 29 años en todo el territorio nacional. Con una inversión proyectada de USD 180 millones, este proyecto busca impulsar el empleo juvenil, fortalecer las habilidades profesionales y generar oportunidades concretas de desarrollo económico para la población joven ecuatoriana. La ejecución del programa está programada para desarrollarse entre julio y septiembre de 2026.
Ampliación significativa y cobertura nacional
Durante el acto de lanzamiento, realizado el pasado 15 de julio según lo informado por la Presidencia, se destacó que esta nueva fase representa un crecimiento sustancial en comparación con las ediciones anteriores. Según los datos oficiales, las dos primeras convocatorias alcanzaron a 80.000 jóvenes cada una; por tanto, la tercera edición amplía significativamente el número de participantes y extiende su alcance geográfico para garantizar cobertura nacional.
«150.000 jóvenes ya tienen la oportunidad de poner sus sueños en acción», afirmó la cuenta oficial de Presidencia Ecuador al anunciar que los beneficiarios accederán a su primera experiencia laboral, podrán capacitarse y generar ingresos mientras construyen su futuro.»
Inserción laboral en ministerios clave
Los participantes del programa realizarán actividades prácticas e institucionales en dependencias estratégicas del Estado. Las sedes de trabajo incluyen el Ministerio de Transporte e Infraestructura, el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura, el Ministerio de Salud Pública y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. Esta distribución busca ofrecer a los jóvenes una visión integral del funcionamiento administrativo y operativo del sector público.
En términos de desglose territorial, se confirmó que en la provincia de Pichincha participarán 2.562 beneficiarios. El Ejecutivo enfatizó que el programa ofrece una vía directa para la inserción laboral de aquellos jóvenes que enfrentan dificultades estructurales para acceder al mercado de trabajo formal, garantizando simultáneamente un ingreso económico durante el periodo de capacitación.