El presidente Daniel Noboa inauguró este miércoles una nueva planta de tratamiento de agua potable en Santo Domingo de los Tsáchilas, una obra de infraestructura crítica que busca garantizar el acceso a un servicio continuo y de calidad para más de 500 mil habitantes de la provincia. La entrega de esta instalación representa un hito en la política de desarrollo regional del Ejecutivo, priorizando la salud pública y el bienestar de las familias ecuatorianas.
Inversión y financiamiento
El proyecto, que incluye la construcción de sistemas de captación, líneas de conducción y la planta de tratamiento en sí, contó con una inversión total de USD 23,3 millones. El financiamiento provino exclusivamente del Banco de Desarrollo del Ecuador (BDE), entidad que ha desempeñado un rol central en la ejecución de obras públicas durante la actual administración. Según datos oficiales del Ejecutivo, el BDE ha transferido más de USD 1.139 millones a gobiernos locales para la ejecución de diversas obras de infraestructura, consolidando su función como motor de desarrollo territorial.
Impacto en la calidad de vida
La nueva infraestructura responde a necesidades históricas del sector. Habitantes de la zona han señalado previamente que la falta de agua potable generaba problemas de higiene y afectaba significativamente su vida diaria. Con la entrada en operación de esta planta, se espera que el abastecimiento sea regular, eliminando la incertidumbre que caracterizaba al servicio anterior. El Gobierno Nacional enfatizó que tener agua de calidad es sinónimo de salud, bienestar y mejores oportunidades para las familias de Santo Domingo.
Continuidad de obras en la provincia
La inauguración de la planta de agua se enmarca en un paquete más amplio de obras anunciadas para Santo Domingo de los Tsáchilas. Las autoridades detallaron que se continuarán con proyectos de regeneración urbana, la construcción de un camal valorado en USD 13,9 millones y estudios para la segunda fase del sistema de alcantarillado urbano, con una inversión cercana a los USD 15 millones. Estas iniciativas buscan transformar la infraestructura local y asegurar un futuro más digno para la población, alineándose con los objetivos de modernización y desarrollo económico del gobierno de Daniel Noboa.