El volcán El Reventador mantiene un nivel de actividad superficial alto este domingo 20 de septiembre, sin cambios en su tendencia. Esta situación fue confirmada por el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) a través del Informe Diario N.° 2026-263. La entidad detalló que, aunque la actividad interna se mantiene moderada y estable, los indicadores superficiales reflejan una dinámica intensa que requiere monitoreo constante por parte de las autoridades competentes.
Detalles técnicos de la actividad volcánica
Durante el período comprendido entre las 11:00 del sábado 19 y las 11:00 del domingo 20, la estación de referencia registró un total de 69 explosiones. Además, se identificaron 31 eventos de largo período, 19 tremores de emisión y 14 tremores armónicos. A través del sistema de cámaras de vigilancia, se observaron emisiones de gases y ceniza con alturas variables entre los 300 y los 800 metros sobre el nivel del cráter.
La dispersión de la nube de ceniza ocurrió en múltiples direcciones: este, suroeste, oeste y noroeste. Por otra parte, la Agencia Washington VAAC emitió dos reportes indicando emisiones con alturas de hasta 700 metros dirigidas hacia el noroeste. El sistema satelital MOUNTS detectó 0.6 toneladas de dióxido de azufre (SO2) a las 14:01 del sábado, mientras que MIROVA MODIS registró una anomalía termal en las últimas 24 horas.
Material incandescente y estado del alerta
Durante la noche del sábado y la madrugada de este domingo, el descenso de material incandescente por los flancos del volcán alcanzó hasta 1.100 metros bajo el nivel del cráter. El Instituto Geofísico señaló que no se han reportado lluvias en la zona capaces de generar flujos de lodo y escombros (lahares). No obstante, advirtió que ante precipitaciones fuertes, el material acumulado podría movilizarse hacia los ríos adyacentes, como publicó este diario en Lluvias intensas provocan lahar en el volcán Reventador, activando alertas en Tu.
Actualmente, el volcán se encuentra parcialmente nublado. La Secretaría de Gestión de Riesgos mantiene vigente su nivel de alerta naranja en la zona. Esta medida refleja la precaución necesaria ante la inestabilidad del sistema volcánico y busca garantizar la seguridad de las comunidades cercanas mientras persiste esta fase de alta actividad.