Las intensas precipitaciones registradas en la región interandina han desencadenado un nuevo evento volcánico en el volcán Reventador, ubicado en las provincias de Pichincha y Napo. Según los reportes técnicos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMET), las lluvias han generado un lahar que ha afectado significativamente la cuenca hidrográfica inmediata al cráter principal.
Este fenómeno geológico, caracterizado por el flujo rápido de agua mezclada con ceniza y escombros volcánicos, ha sido monitoreado en tiempo real por los equipos técnicos del Instituto Nacional de Investigación Geográfica (INOCENEM). La autoridad técnica confirmó que la intensidad de las precipitaciones ha exacerbado la inestabilidad de las laderas del estratovolcán, aumentando el caudal de los ríos Reventador y San Miguel.
Alerta Amarilla en Tungurahua
Paralelamente a la situación en el volcán Reventador, las autoridades han emitido alertas hidrometeorológicas para otras zonas del país. En particular, se ha activado una alerta amarilla de nivel 3 en la provincia de Tungurahua debido al aumento sostenido del caudal de los ríos Patate y Paredones.
El INOCENEM detalló que las precipitaciones continuas han saturado el suelo en zonas montañosas, incrementando el riesgo de deslizamientos y crecidas repentinas. Esta alerta busca prevenir daños a la infraestructura vial y agrícola en cantones como Baños, Pelileo y Patate.
"Las lluvias generaron un lahar en el volcán Reventador; autoridades del Ecuador piden alejarse de ríos y quebradas", señaló el boletín técnico emitido por las instituciones competentes este fin de semana.
Protocolos de Seguridad Civil
Frente a estos escenarios, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) ha reactivado los protocolos de seguridad para las comunidades ubicadas en zonas vulnerables. Se recomienda encarecidamente a la población no acercarse a cauces fluviales y mantenerse alejada de quebradas que puedan verse afectadas por el desborde del agua.
Las autoridades enfatizan la importancia de seguir estrictamente las indicaciones de los comités locales de gestión de riesgos. En caso de observar cambios en el color o turbiedad del agua, se debe notificar inmediatamente a las autoridades competentes para una respuesta rápida y efectiva.