La Selección de Ecuador se encuentra en un momento crítico durante el Mundial 2026, con apenas una unidad acumulada tras dos partidos disputados. Tras la derrota ante Costa de Marfil y el empate sin goles frente a Curazao, el combinado nacional debe sumar puntos obligatoriamente ante Alemania para mantener vivas sus aspiraciones de clasificarse a los dieciseisavos de final. En este contexto de incertidumbre deportiva, ha surgido un intenso debate público sobre la gestión del técnico Sebastián Beccacece y su rol en la actual crisis institucional y futbolística.
Debate sobre la responsabilidad técnica
Las opiniones se dividen entre quienes atribuyen el fracaso exclusivamente al cuerpo técnico y aquellos que señalan una corresponsabilidad. Juan Diego Figueroa, hincha ecuatoriano presente en Estados Unidos, sostiene que la crisis es compartida por la dirigencia, los jugadores y el entrenador. Aunque reconoce a Beccacece como un responsable mayor, cuestiona la narrativa previa al torneo sobre la racha invicta de 19 partidos, señalando que ocho terminaron empatados sin goles y varios triunfos fueron ajustados.
Estadísticas y falta de identidad ofensiva
El analista Eduardo Andino coincide en que el técnico tiene la mayor cuota de responsabilidad por no resolver los problemas ofensivos del equipo. Durante su proceso, Ecuador disputó 22 encuentros oficiales y amistosos con un rendimiento global superior al 54%, registrando ocho victorias, doce empates y dos derrotas. Sin embargo, se ha criticado la falta de una identidad táctica definida, alternando entre esquemas como el 4-2-3-1 y el 3-4-2-1 sin consolidar un sistema estable.
Desempeño en ataque ante potencias
Uno de los puntos más débiles del proceso ha sido la producción goleadora. En 22 partidos, Ecuador marcó apenas 20 goles, con más de la mitad de estas anotaciones frente a rivales de menor jerarquía como Guatemala y Arabia Saudita. Durante el Mundial, aunque superó los 30 remates entre Costa de Marfil y Curazao, no logró convertir ninguna ocasión clara. Ante Alemania, Beccacece tendrá una última oportunidad para demostrar evolución en un torneo que hasta ahora ha estado lejos de las expectativas.