La senadora paraguaya Celeste Amarilla ha anunciado oficialmente su disposición para ser candidata a la Presidencia de Paraguay en las elecciones previstas para el año 2028. Tras protagonizar una fuerte controversia internacional por sus comentarios racistas contra el futbolista francés Kylian Mbappé durante el Mundial, la legisladora se presenta como una alternativa dentro del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), principal fuerza opositora del país. El anuncio fue realizado este lunes en un encuentro con la prensa, donde Amarilla buscó consolidar su posición política frente a otros aspirantes internos.
Oferta de liderazgo al PLRA y crítica interna
Amarilla expresó su disposición para ser una "alternativa previsible" del partido liberal. En sus declaraciones, cuestionó el regreso al seno del PLRA del también senador Eduardo Nakayama, quien busca la candidatura presidencial de la agrupación. La legisladora argumentó que existe preocupación dentro de las filas liberales por la permanencia de Nakayama en caso de ganar los comicios, afirmando: "Él podría ser presidente y no gobernar con el PLRA... pero conmigo nadie va a tener esas dudas".
Desestimación del impacto mediático
Celeste Amarilla alcanzó notoriedad global en julio de 2026, cuando lanzó comentarios considerados racistas contra Kylian Mbappé tras la eliminación de Paraguay frente a Francia. Las declaraciones fueron ampliamente condenadas por organismos internacionales y el propio Senado paraguayo aprobó una resolución rechazando cualquier forma de racismo. Ante preguntas sobre si esta controversia podría beneficiar su eventual candidatura, Amarilla desestimó la idea con una respuesta que volvió a generar repercusión: "¿Mbappé no pudo ni ganar el Mundial? ¿Va a poner presidente en Paraguay?".
Escenario político paraguayo
La búsqueda de liderazgo del PLRA se desarrolla en un contexto donde ya se perfila la participación de otros candidatos opositores como Kattya González y Miguel Prieto. Amarilla defendió su propia aspiración presidencial recordando que estos posibles competidores tampoco pertenecen al partido liberal, reforzando así su posición dentro de las filas políticas paraguayas.