La joven Ana María Saavedra, de 23 años, se ha convertido en el símbolo de esperanza y tragedia tras ser la única sobreviviente del terremoto que devastó Cali, Colombia. Rescatada con vida bajo los escombros de un edificio residencial donde vivía junto a sus hermanas trillizas Sofía e Isabella, así como sus padres Jairo y Victoria, Ana María enfrenta ahora el difícil desafío de iniciar una nueva vida sin su familia cercana. El sismo de magnitud 7.4 sacudió la región del Pacífico y cafetera el pasado 13 de agosto, dejando un balance oficial de al menos 281 fallecidos y casi 4.000 heridos.
Rescate en Cali: 'Eran superalegres'
Según relató Carlos Augusto Saavedra, primo de las jóvenes, los vecinos comenzaron a escuchar gritos provenientes del edificio derrumbado e informaron al equipo de rescate de inmediato. Ana María logró sobrevivir gracias a que se resguardó bajo una mesa de madera maciza en el momento crítico del colapso. Sin embargo, su familia no tuvo la misma suerte: sus padres fueron hallados abrazados en una habitación y las trillizas quedaron sepultadas entre los escombros.
"Dicen los vecinos que empezaron a escuchar gritos de Ana María y llegaron al rescate inmediato (...) y la enviaron para la clínica", relató Carlos Augusto Saavedra. "Eran superalegres, eran personas muy felices. Les gustaba compartir mucho en familia, les gustaba mucho la música".
El arquitecto de 49 años destacó que Ana María fue operada por una fractura de pelvis y se encuentra consciente y lúcida. Los médicos prevén que pueda caminar nuevamente en dos o tres semanas, aunque actualmente recibe apoyo psicológico y tiene limitaciones temporales en el uso de redes sociales. La familia Saavedra Caycedo era reconocida localmente como grandes fanáticos de la salsa y del club Deportivo Cali.
La tragedia familiar
Las hermanas Sofía e Isabella, así como su tío, no sobrevivieron al colapso estructural. La familia estudiaba mercadeo en conjunto, realizó el último semestre en Francia antes de regresar a trabajar juntas en Cali. Vecinos y amigos describían un hogar lleno de vida, donde se realizaban reuniones caseras con música salsa y tertulias familiares.
Mientras la ciudad continúa las labores de búsqueda entre los escombros, socorristas han advertido sobre el riesgo inminente de colapso en otras edificaciones. La tragedia familiar ocurre en una de las ciudades más afectadas por este sismo histórico que ha conmocionado a toda Colombia.