El Parlamento de Venezuela ha elevado oficialmente el saldo mortal por los dos terremotos ocurridos el miércoles en la región norte del país a 920 fallecidos, con más de 3.360 heridos registrados hasta este jueves. Jorge Rodríguez, presidente de la asamblea legislativa venezolana y figura clave del chavismo, confirmó estos datos dolorosos durante una alocución transmitida por Venezolana de Televisión (VTV). El mandatario señaló que las víctimas corresponden a la "acción violentísima" de los sismos registrados el 24 de junio, mientras se intensifica la búsqueda de sobrevivientes bajo montañas de escombros.
Respuesta internacional y solidaridad desde Ecuador
La magnitud del desastre ha movilizado una respuesta humanitaria sin precedentes. Según reportes internacionales, países de América, Europa y Asia han desplegado equipos de rescate, personal médico e insumos de emergencia para asistir a las zonas más afectadas. Entre estas acciones destaca la operación "Amistad" liderada por India, que envió dos aviones militares con un hospital de campaña, especialistas y más de 35 toneladas de suministros quirúrgicos.
En el contexto regional, Ecuador ha manifestado su solidaridad inmediata ante la tragedia vecina. Desde Guayaquil, organizaciones civiles en sectores como Urdesa han organizado puntos de acopio para alimentos e insumos médicos destinados a los afectados venezolanos. Además, equipos técnicos ecuatorianos con tecnología especializada, incluyendo cámaras subsuperficiales y sistemas acústicos de detección, se han sumado a las labores de búsqueda, buscando acelerar el rescate en medio del colapso parcial del sistema hospitalario local, información confirmada por Contexto.
El escenario en Caraballeda
Las zonas más golpeadas incluyen Caraballeda y otras localidades del estado La Guaira. Imágenes capturan la devastación en edificios residenciales, donde el derrumbe de estructuras ha dejado a familias atrapadas bajo las ruinas. Testimonios locales reflejan la desesperanza: madres buscan a sus hijos entre rocas con las manos desprotegidas, mientras la logística para acceder a estas áreas resulta compleja debido al terreno montañoso y los daños en infraestructura vial.
La crisis humanitaria exige una coordinación urgente. Con el sistema de salud venezolano sobrepasado por la cantidad de heridos graves, la llegada de ayuda externa es vital. Mientras tanto, las autoridades venezolanas continúan gestionando la emergencia desde Caracas, enfrentando la crítica tarea de reconstrucción y atención a miles de damnificados que han perdido sus hogares en lo que se perfila como una de las catástrofes naturales más severas recientes en el norte sudamericano, más detalles en Terror en Venezuela.