La capital rusa, Moscú, amaneció este jueves bajo una de las mayores ofensivas aéreas registradas desde el inicio del conflicto en 2022. Según reportes locales y medios internacionales, un ataque masivo con drones ucranianos logró penetrar las defensas antiaéreas de la megalópolis e impactar contra el complejo industrial y de refinerías de Kapotnia, ubicado al sureste de la ciudad. El incidente provocó grandes incendios en instalaciones propiedad del consorcio estatal Gazprom, que procesa aproximadamente el 40% del combustible consumido por Moscú y su región.
Impacto logístico y daños materiales
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, confirmó que casi 200 de los 555 drones interceptados en toda Rusia se dirigían específicamente hacia la capital. Las autoridades regionales reportaron al menos una víctima mortal en Rostov del Don y otra en Bélgorod, además de 17 heridos en la región moscovita, incluidos dos niños. La respuesta logística fue inmediata: las alertas por amenaza de misiles se extendieron a regiones inusuales como Nóvgorod, situada entre Moscú y San Petersburgo.
El caos aéreo afectó severamente el transporte civil. El canal Telegram 'Shot' informó que alrededor de 500 vuelos fueron cancelados en la región de Moscú, mientras que gran parte del espacio aéreo occidental ruso se cerraba para evitar colisiones con los proyectiles ucranianos.
Posicionamiento oficial y contexto estratégico
Desde Bruselas, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski justificó la ofensiva como una respuesta directa a las acciones rusas. En un mensaje de voz dirigido a periodistas, Zelenski advirtió: "Si arde Ucrania va a arder vuestra Moscú", y reiteró su oferta para un alto al fuego inmediato mediante negociaciones con Vladimir Putin.
Mijailo Podoliak, asesor presidencial ucraniano, señaló ante medios rusos que el petróleo ha sido el principal instrumento de guerra ruso. "Sin petróleo, no habrá guerra", afirmó, destacando la estrategia de Kiev para debilitar la capacidad económica y logística del adversario. Esta táctica ya ha provocado desabastecimiento de hidrocarburos en hasta 53 regiones rusas, según datos del portal The Bell.
Respuesta militar rusa
Rusia mantiene su narrativa de resistencia efectiva. El Ministerio de Defensa ruso declaró que sus baterías interceptaron 992 drones durante las últimas 24 horas y acumulan 164.703 unidades derribadas desde el inicio del conflicto. Por su parte, Andréi Kartapólov, jefe del comité de Defensa de la Duma, aseguró hace dos días que Rusia cuenta con "el mejor sistema antiaéreo del mundo", negando la necesidad de medidas adicionales para proteger Moscú.
A pesar de estas declaraciones oficiales, los medios rusos TASS y otros reportes indican que este ataque representa el más grave sufrido por la capital en dos años, desmintiendo implícitamente la eficacia absoluta de sus escudos defensivos frente a una ofensiva coordinada ucraniana.