Al menos cien personas han perdido la vida como consecuencia de un derrumbe ocurrido en una mina de oro ubicada en la ciudad de Bé-Mbari, en el oeste de la República Centroafricana, fronteriza con Camerún. La tragedia, que se registró inicialmente el pasado día 6, ha elevado drásticamente su saldo fatal en los últimos días, convirtiendo este suceso en uno de los desastres mineros más letales de la región. Las autoridades locales confirmaron el miércoles el recuento actualizado tras intensificar las labores de búsqueda y recuperación de cuerpos.
Evolución del saldo y rescate
Raphaël Gonigbéré, secretario del gobierno de la comuna de Gbabaza, a la cual pertenece Bé-Mbari, detalló a la agencia EFE la cronología de los hechos. Inicialmente, se registraron once fallecidos en el lugar del deslizamiento. Sin embargo, la cifra se incrementó significativamente debido a que muchas personas gravemente heridas sucumbieron a sus lesiones y otras quedaron sepultadas bajo los escombros. "Una semana después, según cifras actualizadas, otras 62 personas perdieron la vida en el desastre", subrayó el funcionario.
Además de los muertos confirmados, Gonigbéré precisó que hay 27 personas desaparecidas. Sus familiares han informado a las autoridades locales que se encontraban en la explotación minera en el momento de la tragedia, pero hasta la fecha no han dado señales de vida, por lo que se les considera fallecidas. El secretario señaló que la ayuda en cuanto a equipamiento fue muy limitada en los primeros momentos, lo que dificultó las labores de rescate inmediatas.
Contexto de la minería artesanal y silencio oficial
El Gobierno de la República Centroafricana aún no ha emitido una declaración oficial sobre la tragedia. Contactado por la prensa, prometió hacerlo tras el regreso de una misión oficial desplegada en Bé-Mbari. Por su parte, la sociedad civil ha exigido transparencia. Quentin Gouando, líder de la sociedad civil, declaró a EFE: "Esperamos que el Gobierno dé explicaciones sobre el derrumbe. Estos jóvenes desesperados van a las minas para ganarse la vida, no para morir, y es verdaderamente deplorable que el Gobierno guarde silencio ante su difícil situación".
Este deslizamiento de tierra se produce en medio de un auge aurífero en la región occidental de la República Centroafricana, zona rica en importantes yacimientos que atrae a un número creciente de jóvenes en busca de empleo. De acuerdo con el código minero del país, el Gobierno otorga permisos de explotación a cooperativas mineras. Estas operaciones suelen realizarse mediante métodos artesanales y, en algunos casos, se asocian con empresas chinas para la minería semimecanizada o industrial. Cada año, mineros pierden la vida debido a deslizamientos o a la contaminación del agua causada por los productos químicos utilizados en la extracción, lo que ha generado voces que reclaman regulaciones más estrictas.