Un nuevo sismo de magnitud 4,6 sacudió la mañana del lunes 29 de junio de 2026 el norte de Venezuela, generando alarma en una población que aún se encuentra bajo estado de emergencia. El movimiento telúrico ocurrió apenas cinco días después de los mortales terremotos registrados el pasado miércoles 24 de junio, un desastre natural que dejó al menos 1.450 fallecidos y más de 3.000 heridos según las cifras oficiales. Este nuevo evento sísmico reactivó los protocolos de seguridad en la región.
Epicentro y profundidad del temblor
Según el registro de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), el epicentro se ubicó a 27 kilómetros al norte de Caraballeda, en el estado La Guaira. El sismo tuvo una profundidad de 10 kilómetros y obligó a numerosas personas a evacuar nuevamente sus viviendas tras haber sido desplazadas por los eventos anteriores. Aunque Funvisis registró la magnitud inicial en 4,2, otras fuentes internacionales confirmaron datos similares para esta zona ya devastada.
Medidas de prevención vigentes
Ante el repunte sísmico, las autoridades han mantenido activas estrictas medidas de prevención. En Caracas y sus alrededores, se ha dispuesto el corte del servicio de gas natural en zonas específicas para evitar incendios o fugas por daños estructurales adicionales. Asimismo, se prohíbe el uso de ascensores en edificios residenciales y comerciales como parte de los protocolos de evacuación rápida ante posibles réplicas.
Presencia de bomberos ecuatorianos
Mientras la búsqueda de sobrevivientes continúa entre las ruinas del estado costero de La Guaira, equipos internacionales han reforzado la respuesta humanitaria. Más de 100 bomberos ecuatorianos se encuentran concentrados en los centros logísticos instalados por el gobierno venezolano encargado. Estos profesionales han logrado momentos de esperanza, como el rescate de una mujer atrapada durante casi tres días entre escombros.
La presidenta encargada del país ha solicitado mantener las labores de rescate y anunció planes para atender a quienes perdieron sus hogares debido a los numerosos derrumbes. La comunidad internacional sigue monitoreando la situación mientras se evalúa el impacto estructural en una región que ya sufrió graves daños por la secuencia sísmica iniciada hace cinco días, así lo reportó Expreso.