Las reformas al Código de la Democracia aprobadas en 2025 han endurecido significativamente las reglas de permanencia para los partidos y movimientos políticos en Ecuador, poniendo en riesgo la existencia de al menos 12 organizaciones nacionales. Según analistas electorales, estas agrupaciones deberán cumplir nuevos y más exigentes umbrales en las elecciones de noviembre de 2026 para evitar la cancelación de su registro legal. El objetivo de la normativa es depurar el registro electoral y garantizar que solo las fuerzas con respaldo real mantengan su categoría.
Nuevos umbrales y el fin de las "barreras de salida" flexibles
El analista electoral Alfredo Espinosa explica que la reforma modificó el artículo 327 del Código de la Democracia, elevando el umbral mínimo de votos válidos del 4% al 5% en una sola elección pluripersonal. Anteriormente, la normativa exigía resultados en dos elecciones consecutivas y diferenciadas, lo que permitía a algunos movimientos sostenerse mediante resultados locales en alcaldías o concejalías. Con la nueva regulación, "ya no hay primer y segundo fracaso. Simplemente hay fracaso y eliminación". Una sola elección basta para determinar si una organización mantiene su registro.
Además, se eliminó la posibilidad de que las alianzas electorales funcionen como un "salvavidas" para partidos pequeños. Ahora, los resultados obtenidos en coaliciones se reparten por igual entre las organizaciones participantes, tanto en beneficios como en perjuicios. Esto coloca a los partidos en una encrucijada estratégica, donde la supervivencia depende de lograr una votación nacional sólida y no solo de presencia local o de figuras externas.
Organizaciones en riesgo y las que se mantienen seguras
El Consejo Nacional Electoral (CNE) publicó el 5 de mayo de 2026 un listado actualizado de organizaciones políticas habilitadas, que pasó de 231 a 237 movimientos. En este listado ya no aparecen Unidad Popular ni Construye, cuyos procesos de extinción fueron resueltos el 26 de abril de 2026, aunque el analista Espinosa señala que la constitucionalidad de estos procesos podría ser cuestionada por haber iniciado las acciones fuera del plazo legal de 120 días previos a la convocatoria electoral.
Por otro lado, analistas como Esteban Ron, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad Internacional SEK, identifican a ADN, Revolución Ciudadana, Partido Social Cristiano y Pachakutik como las fuerzas que están "aparentemente" seguras frente a los nuevos umbrales debido a sus resultados históricos. RETO también se mantendría viable por su alianza con Revolución Ciudadana. Sin embargo, movimientos como Pueblo Igualdad y Democracia (PID) se encuentran en una situación precaria, descritos anteriormente con una "tarjeta amarilla" por no cumplir plenamente los requisitos de representación nacional.
Debilidad partidaria y polarización política
La situación actual refleja una crisis interna en el sistema de partidos ecuatoriano. La falta de disciplina política, la ausencia de procesos de formación de cuadros y el exceso de candidatos invitados han debilitado la estructura partidaria. El sistema político atraviesa una dinámica polarizante que reduce el espacio para la diversidad, obligando a las organizaciones a buscar figuras externas para captar votos. Aunque la reforma es vista como una medida paliativa, se requieren cambios más profundos, como mayores controles sobre la disciplina y la fiscalización de la formación política, para evitar la fragmentación electoral y fortalecer la democracia representativa.