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Primera muerte confirmada por terremoto en Panamá: Elena Barría fallece
La mujer de 68 años murió tras ser operada del abdomen perforado; su familia denuncia retrasos en la atención inicial.
La Caja del Seguro Social (CSS) de Panamá confirmó este miércoles, a las 3:42 p.m. hora local, el fallecimiento de Elena Barría Vargas, una mujer de 68 años que resultó gravemente herida durante el terremoto ocurrido el pasado viernes 9 de octubre de 2026. Este evento marca la primera muerte oficial registrada y relacionada directamente con el sismo de magnitud 7,7 que sacudió al país centroamericano.
Detalles del fallecimiento y atención médica
Según informó la institución en un comunicado breve, Barría Vargas fue operada exitosamente para tratar una perforación abdominal sufrida cuando el derrumbe de su vivienda le causó heridas. Sin embargo, los familiares detallaron a EFE que la mujer, quien padecía diabetes y tenía una pierna amputada, falleció finalmente debido a un infarto natural o paro cardíaco tras ser extraída del lugar.
La CSS extendió sus condolencias a la familia de la víctima y reconoció la fortaleza demostrada por la paciente y sus seres queridos durante el proceso. Un hijo de Barría Vargas fue fotografiado sosteniendo una imagen de su esposa en Macaracas, localidad donde ocurrió el colapso del techo que liberó una viga de hierro sobre ella.
Denuncias familiares sobre la respuesta inicial
A pesar de la cirugía exitosa reportada por las autoridades sanitarias, los familiares han presentado denuncias respecto a la atención recibida en las primeras horas. Relatan que al llevarla a urgencias del hospital local no fue atendida de inmediato, debiendo esperar varias horas expuesta en la calle antes de ser trasladada a un centro regional para su intervención quirúrgica, tema que ya cubrimos en Terremoto de magnitud 7,7 sacude Panamá y deja más de 400 edificaciones dañadas.
Impacto generalizado del sismo
Más allá de esta tragedia individual, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró inicialmente una magnitud de 7.7, aunque el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá lo rebajó a 7.5. El movimiento telúrico ha afectado directamente a más de 11.500 personas según registros oficiales.
Las consecuencias materiales son extensas: se registran daños en al menos 3.390 viviendas, con 727 completamente destruidas. Además, el sismo dejó secuelas en infraestructura crítica incluyendo 619 centros educativos afectados, 44 iglesias y decenas de edificios gubernamentales y vías de comunicación.