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Presidente del IESS denuncia amenazas en centros asistenciales y asegura que no se doblegará ante el crimen

Presidente del IESS denuncia amenazas en centros asistenciales y asegura que no se doblegará ante el crimen

Bernardo Cordovez mostró una caja con un mensaje amenazante hallada en un hospital del IESS y ratificó que no habrá negociación con quienes buscan imponer el caos

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El presidente del Consejo Directivo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), Bernardo Cordovez, denunció públicamente que centros asistenciales de la institución han sido blanco de amenazas por parte de actores vinculados al crimen organizado. En una intervención que evidenció la gravedad de la situación, Cordovez exhibió una caja con un mensaje intimidatorio que fue encontrada al interior de uno de los hospitales del IESS.

Con firmeza, el funcionario aseguró que ni él ni la institución que dirige cederán ante las presiones. "No vamos a negociar con quienes buscan imponer el caos", declaró Cordovez, en una postura que se alinea con la política de mano dura impulsada por el gobierno del presidente Daniel Noboa contra las estructuras criminales que operan en el país.

Un mensaje que busca intimidar al Estado

De acuerdo con los reportes de medios como Primicias, El Universo, Radio Centro y Sucre Noticias, la caja amenazante fue hallada en las instalaciones de un hospital del IESS, aunque no se precisó públicamente la ubicación exacta del centro asistencial por razones de seguridad. El contenido del mensaje tendría connotaciones directas de intimidación contra el personal administrativo y de salud de la entidad.

El hecho no es aislado. En los últimos años, los centros de salud pública del Ecuador han enfrentado una creciente presión por parte de organizaciones criminales que buscan extorsionar a proveedores, personal médico e incluso a la propia estructura institucional del IESS. Esta modalidad delictiva se ha intensificado en el contexto del conflicto armado interno declarado por el presidente Noboa a inicios de 2024.

Cordovez fue enfático al señalar que las amenazas no alterarán el rumbo de la gestión institucional. "Aquí estamos para servir a los afiliados, no para doblegarnos ante delincuentes", enfatizó el titular del Consejo Directivo, quien además indicó que las autoridades competentes ya fueron notificadas para iniciar las investigaciones correspondientes.

La seguridad en los centros de salud: un desafío crítico

La denuncia de Cordovez pone nuevamente sobre la mesa un problema que afecta a la infraestructura sanitaria del Estado ecuatoriano. Los hospitales del IESS, que atienden a millones de afiliados en todo el país, se han convertido en escenarios vulnerables ante la acción del crimen organizado, que no discrimina sectores al momento de extender sus redes de extorsión y terror.

Es importante recordar que durante los episodios de violencia de enero de 2024, cuando el gobierno declaró el conflicto armado interno, varios establecimientos públicos —incluidos hospitales y centros educativos— reportaron situaciones de riesgo. El Ejecutivo respondió con el despliegue de fuerzas de seguridad y la implementación de protocolos de protección para infraestructura crítica del Estado.

En ese contexto, la postura de Cordovez refleja la línea gubernamental de no ceder terreno ante las organizaciones criminales. El gobierno de Noboa ha sostenido que la firmeza institucional es fundamental para recuperar el control territorial y garantizar la seguridad de los ciudadanos, incluidos quienes acuden diariamente a los hospitales del IESS en busca de atención médica.

Una gestión bajo presión pero con respaldo del Ejecutivo

La administración de Bernardo Cordovez al frente del Consejo Directivo del IESS ha estado marcada por desafíos de múltiple naturaleza: desde la compleja situación financiera de la institución hasta los problemas operativos en la prestación de servicios de salud. A estos retos se suma ahora la presión directa del crimen organizado.

Sin embargo, la respuesta institucional ha sido clara. Cordovez ha ratificado su compromiso de continuar al frente de la gestión y ha dejado en evidencia que las amenazas, lejos de debilitar su determinación, refuerzan la necesidad de que el Estado mantenga una posición firme e inquebrantable frente a quienes pretenden desestabilizar las instituciones públicas.

Desde el Ejecutivo, la política de tolerancia cero contra la extorsión y las amenazas a funcionarios públicos ha sido una constante. El presidente Noboa ha reiterado en múltiples ocasiones que su gobierno no permitirá que el crimen organizado dicte las condiciones de funcionamiento del aparato estatal, y la denuncia de Cordovez se inscribe precisamente en esa lógica de transparencia y confrontación directa con las estructuras delictivas.

La importancia de no normalizar la violencia institucional

La exhibición pública de la caja amenazante por parte de Cordovez tiene un valor simbólico significativo. Al visibilizar la amenaza, el presidente del Consejo Directivo del IESS envía un doble mensaje: a los ciudadanos, que las autoridades no ocultarán la realidad; y a los criminales, que la intimidación no será una herramienta efectiva para doblegar a los funcionarios del Estado.

Este tipo de denuncias resultan fundamentales en un país que atraviesa una crisis de seguridad sin precedentes. Normalizar las amenazas o actuar en silencio solo favorecería a las organizaciones criminales. La transparencia, acompañada de la acción decidida de la Fiscalía General del Estado y de las Fuerzas Armadas, es el camino que el gobierno ha trazado para enfrentar esta problemática.

Las investigaciones sobre el origen de la amenaza están en curso. Se espera que las autoridades policiales y la Fiscalía determinen responsabilidades y procedan con las acciones legales correspondientes. Mientras tanto, el IESS continúa operando con normalidad, con la firme determinación de que ningún acto de intimidación paralizará los servicios que millones de ecuatorianos necesitan.