El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, advirtió este lunes que el país enfrentará en diciembre un fenómeno climático extremo conocido como "meganiño", con una probabilidad cercana al 100%. Durante su discurso en la instalación del nuevo Congreso en Bogotá, el mandatario instó a las autoridades entrantes a implementar medidas urgentes para mitigar los impactos sobre el abastecimiento de agua, la producción agrícola y el sistema energético nacional.
Alerta climática y seguridad alimentaria
Petro señaló que este fenómeno climático ocurrirá cuando ya no esté en el cargo, dado que dejará la presidencia el próximo 7 de agosto para dar paso al presidente electo, Abelardo de la Espriella. El mandatario afirmó que la magnitud exacta del evento es imprevisible debido a la crisis climática global, pero advirtió firmemente sobre las consecuencias si no se toman medidas preventivas: "El meganiño obviamente va a acabarnos el agua para la agricultura, para el consumo humano y para la alimentación. Es decir, si no nos preparamos lo que hay es hambre en primer lugar".
Transición energética como respuesta clave
Frente a esta amenaza, Petro defendió la gestión de su Gobierno, asegurando que durante su mandato no se registraron apagones gracias a una matriz eléctrica con un 74,1% de energías limpias. Para contrarrestar el meganiño, insistió en acelerar la transición hacia renovables, especialmente la solar, en lugar de depender del gas. Anunció que duplicará la capacidad de generación solar antes de finalizar su gestión y protegió las fuentes hídricas mediante plantas desalinizadoras en la región Caribe.