Perú prohíbe maquillaje en escuelas públicas para priorizar el aprendizaje sobre la estética
El Ministerio de Educación peruano establece que los estudiantes deben asistir con rostro limpio, generando debate nacional y rechazo de colectivos feministas.
La normativa educativa del Perú ha experimentado un cambio significativo al prohibir expresamente el uso de maquillaje en las instituciones educativas públicas. Esta medida, impulsada por el Ministerio de Educación (MINEDU), busca reorientar la dinámica escolar hacia los objetivos académicos y alejar a los menores de presiones estéticas externas.
El marco regulatorio del MINEDU
Según lo informado por El Universo, el reglamento establece que las estudiantes no deben acudir a clases con maquillaje. La norma se fundamenta en la idea de que la escuela es un espacio dedicado exclusivamente al aprendizaje y al desarrollo integral, donde factores estéticos no deberían interferir.
Dicha disposición forma parte del Código de Convivencia Escolar (CCE), documento obligatorio para todos los centros educativos públicos del país. El CCE regula las relaciones entre docentes, estudiantes y padres de familia, estableciendo lineamientos claros sobre la conducta dentro de las aulas.
Reacción inmediata del movimiento feminista
La decisión ha generado una respuesta rápida por parte de organizaciones feministas en el Perú. Colectivos como La Red Feminista y otras agrupaciones han calificado la medida como "machista" e inapropiada.
Laura Castellanos, representante de La Red Feminista, argumentó que prohibir el maquillaje implica una violación a los derechos humanos de las niñas. Desde esta perspectiva, se considera que la norma atenta contra la autonomía corporal y refuerza estereotipos de género obsoletos, como contamos en Elecciones en Perú.
Contexto regional: Ecuador mantiene otra línea
Mientras en Perú se discute este tipo de reglamentos restrictivos sobre la apariencia, Ecuador ha mantenido una postura distinta centrada en el respeto a las libertades individuales dentro del marco legal. En nuestro país, no existe normativa que restrinja la vestimenta o el maquillaje estético siempre y cuando cumpla con los estándares básicos de higiene.
El enfoque ecuatoriano prioriza la inclusión educativa sin imponer restricciones arbitrarias sobre la expresión personal, salvo en casos donde haya riesgos evidentes para la salud. Esta diferencia marca una divergencia clara entre las políticas educativas andinas actuales.