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Operativos en el día 13 de toque de queda dejan 65 detenidos y destrucción de inmueble en Yaguachi

Operativos en el día 13 de toque de queda dejan 65 detenidos y destrucción de inmueble en Yaguachi

Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional mantienen presencia sostenida en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas

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En el decimotercer día consecutivo de toque de queda decretado por el presidente Daniel Noboa en cuatro provincias del país, las fuerzas de seguridad del Estado ejecutaron una serie de operativos que resultaron en 65 personas detenidas por incumplimiento de la restricción de movilidad y la destrucción de un inmueble presuntamente vinculado a actividades delictivas en el cantón Yaguachi, provincia del Guayas.

La acción coordinada entre las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional ratifica la estrategia de mano firme del Gobierno para recuperar el control territorial en zonas históricamente afectadas por el crimen organizado, el narcotráfico y la extorsión.

Destrucción de inmueble en Yaguachi: un golpe a la infraestructura criminal

Uno de los hechos más relevantes de la jornada fue la demolición de un inmueble ubicado en el cantón Yaguachi, en la provincia del Guayas. Según reportes de medios locales, entre ellos El Universo, Radio Centro y Sucre Noticias, la estructura estaba vinculada a redes de delincuencia organizada que operan en la zona.

La destrucción de bienes inmuebles ligados a organizaciones criminales se enmarca en las facultades otorgadas por el estado de excepción vigente y constituye una herramienta que el Ejecutivo ha utilizado con determinación para desarticular la logística del crimen. No se trata únicamente de detener personas, sino de eliminar la infraestructura que permite a las bandas operar con impunidad.

Yaguachi, ubicado en la zona central de la provincia del Guayas, ha sido señalado en múltiples ocasiones como punto de tránsito y operación para grupos delictivos que se benefician de su proximidad a rutas estratégicas de transporte terrestre y fluvial.

65 detenidos por incumplimiento del toque de queda

Durante las operaciones nocturnas del día 13, un total de 65 personas fueron detenidas por violar la restricción de movilidad establecida en las provincias de Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas. Las detenciones se produjeron en diversos puntos de control instalados tanto en áreas urbanas como rurales.

Las autoridades han insistido en que el cumplimiento del toque de queda es fundamental para garantizar la efectividad de los operativos de seguridad. La restricción permite a las fuerzas del orden identificar con mayor precisión movimientos sospechosos y actuar de forma preventiva contra posibles actos delictivos.

Cabe recordar que quienes incumplen el toque de queda se exponen a procesos contravencionales que pueden derivar en sanciones establecidas por la normativa vigente durante el estado de excepción. El Gobierno ha sido enfático en señalar que no habrá tolerancia con quienes desafíen las medidas de seguridad impuestas para proteger a la ciudadanía.

Un toque de queda que muestra resultados acumulados

Desde que el presidente Noboa decretó el estado de excepción y el consiguiente toque de queda en estas cuatro provincias, las cifras de operativos, detenciones, incautaciones y desmantelamiento de estructuras criminales han ido en aumento progresivo. La sostenibilidad de las acciones demuestra que no se trata de medidas aisladas o de carácter mediático, sino de una estrategia integral de recuperación del orden público.

En trece días de operaciones, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional han desplegado miles de efectivos en las zonas intervenidas. Los controles vehiculares, las requisas domiciliarias autorizadas judicialmente, los patrullajes permanentes y la destrucción de bienes vinculados al crimen configuran un panorama de acción decidida por parte del Estado.

La presencia del Estado en las calles no es negociable. Vamos a seguir hasta que cada rincón de estas provincias sea seguro para las familias ecuatorianas.

Esta postura, reiterada por voceros del Gobierno y mandos militares, refleja la línea de acción del Ejecutivo, que ha priorizado la seguridad como eje central de su gestión.

Contexto: por qué estas cuatro provincias

La selección de Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas como zonas de intervención no es fortuita. Estas provincias concentran buena parte de las rutas logísticas del narcotráfico en Ecuador, además de registrar índices elevados de homicidios intencionales, extorsión y sicariato en los últimos años.

Guayas, con Guayaquil como epicentro, ha sido durante años la provincia con mayor incidencia de crimen organizado. Los Ríos y El Oro funcionan como corredores de tránsito para el tráfico de drogas y armas, mientras que Santo Domingo de los Tsáchilas se ha convertido en un nodo estratégico por su ubicación geográfica que conecta la Costa con la Sierra.

El Gobierno de Noboa ha apostado por una política de seguridad que combina la acción militar con reformas legales que endurecen las penas contra el crimen organizado y facilitan la cooperación internacional en materia de inteligencia. La apuesta es clara: devolver la tranquilidad a los ciudadanos que durante años han vivido bajo la sombra de la violencia.

La ciudadanía respalda las medidas

A pesar de las incomodidades propias de un toque de queda prolongado, diversos sondeos y reportes periodísticos coinciden en que un amplio sector de la población de las provincias intervenidas respalda las medidas de seguridad. La percepción de que el Estado está actuando con firmeza genera confianza en comunidades que durante años se sintieron abandonadas frente al avance de las bandas criminales.

No obstante, organizaciones de derechos humanos han solicitado que los operativos se realicen con estricto apego a los protocolos legales, un llamado que el Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior han señalado que se cumple rigurosamente mediante supervisión interna y mecanismos de control.

El decimotercer día de toque de queda confirma que la estrategia de seguridad del Gobierno mantiene su intensidad. La destrucción de infraestructura criminal y las detenciones continuas envían un mensaje inequívoco: el Estado no cederá terreno ante las organizaciones delictivas que han pretendido imponer su ley en el territorio ecuatoriano.