La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha emitido una alerta crítica sobre la situación en Colombia, donde aún existen comunidades a las que no se ha podido acceder diez días después del devastador terremoto. Jean-Philippe Antolin, especialista en respuesta humanitaria y recuperación de la OIM, señaló durante una rueda de prensa virtual retransmitida desde Quibdó hacia la sede de la ONU en Nueva York que los efectos totales del sismo siguen sin estar claros y que "prácticamente todo sigue siendo urgente". Esta declaración se produce en un contexto donde las autoridades colombianas confirman 314 víctimas mortales, elevando el saldo trágico tras el evento sísmico de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto.
Acceso limitado y necesidades urgentes
Antolin subrayó la gravedad del aislamiento en las zonas afectadas. "Hay comunidades a las que todavía no se ha podido acceder o a las que solo se ha llegado una vez", afirmó, destacando el deterioro de infraestructuras esenciales como colegios, parques y hospitales. Según datos preliminares de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), 282.000 personas han sido afectadas por el sismo, muchas de las cuales han perdido a sus seres queridos y sus hogares. La entidad detalló que casi 163.000 viviendas se encuentran dañadas y están siendo sometidas a evaluaciones estructurales.
Llamamiento financiero para la recuperación
Para complementar la respuesta liderada por el Gobierno colombiano, la OIM ha lanzado un llamamiento urgente de 30 millones de dólares. Este fondo tiene como objetivo cubrir tanto la ayuda vital inmediata como una transición hacia la recuperación a largo plazo, incluyendo refugios, gestión de centros de acogida, agua potable y atención sanitaria para las personas vulnerables. La revisión del Plan de Respuesta Humanitaria de la ONU indica que alrededor de 1,2 millones de personas necesitan asistencia humanitaria en el país debido al sismo.
Contexto oficial de la tragedia
El boletín divulgado este miércoles por la UNGRD ofrece un panorama detallado del impacto: además de las víctimas mortales, hay 262 desaparecidos y 4.437 heridos. El número de familias afectadas se sitúa en 147.464, correspondientes a 262.154 personas distribuidas en 471 municipios de 15 departamentos del país.