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La Bota celebra nueve años con agenda cultural especial en Guayaquil

La Bota celebra nueve años con agenda cultural especial en Guayaquil

El espacio del malecón del Salado conmemora su trayectoria con teatro, música y encuentros ciudadanos durante todo el mes de junio.

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El espacio cultural La Bota, ubicado en el malecón del Salado de Guayaquil, conmemora este mes sus nueve años de trayectoria con una agenda especial que combina presentaciones teatrales, conciertos y actividades familiares. Desde su inauguración oficial el 8 de junio de 2017, la sala se ha consolidado como un referente para las artes escénicas en la ciudad, ofreciendo una plataforma accesible para actores, músicos y gestores culturales independientes.

Un punto de encuentro artístico

Su nombre hace referencia a la forma del sector donde se ubica y al accesorio tradicionalmente asociado con el teatro. El recinto cuenta con un equipo operativo de aproximadamente trece personas y destaca por sus intervenciones artísticas en las columnas, curadas por Juan Pablo Toral, que recrean clásicos universales como La Divina Comedia, Romeo y Julieta y La casa de Bernarda Alba. Estas obras convierten el recorrido en una galería artística al aire libre.

“De aquí han nacido vocaciones. Este es un espacio feliz, de esperanza, cultura, formación y sano entretenimiento”, expresó Cidinha de Weber, gerenta de Marketing y Comunicación de la sala.

Cartelera especial por el aniversario

La programación anual incluye obras que reflejan la diversidad cultural del país. Entre las presentaciones destacan Te lo juro, mi amor, una comedia sobre la vida cotidiana; Michael Forever, un homenaje al artista pop Michael Jackson; y Memorias de un soldado caído, ambientada en los años 80. El cierre del mes estará a cargo de La función debe continuar.

Precio accesible para todos

Con entradas que oscilan entre los $7 y los $20, La Bota busca democratizar el acceso al arte escénico en Guayaquil. El espacio también conecta con el Paseo de los Escritores, inspirado en la generación del “cinco como un puño”, reforzando su rol como puente entre la literatura clásica ecuatoriana y las nuevas expresiones culturales.