El tercer capítulo de la serie documental sobre el asesinato del exparlamentario Fernando Villavicencio, emitido este 16 de agosto, ha puesto en relieve las denuncias presentadas por sus hijas, Amanda y Tamia Villavicencio. Las jóvenes señalan presuntas maniobras orquestadas para obstruir la investigación penal, ocultar información sobre los responsables del crimen ocurrido el 9 de agosto de 2023 e intentar desacreditar su labor como investigadoras principales del caso.
Evidencia digital y cambios en testimonios
La familia sustenta sus acusaciones en pericias realizadas a tres dispositivos clave: el teléfono móvil de María Paula Christiansen, pareja del procesado José Serrano; una grabadora entregada por la defensa de este último; y el dispositivo telefónico de Marcelo Lazo. Según se detalla en el episodio, las maniobras identificadas incluyen la alteración de testimonios, la construcción de versiones favorables a los imputados y el control del relato político alrededor del magnicidio.
Uno de los elementos centrales gira en torno al caso de Marcelo Lazo. Inicialmente, este testigo había entregado un declaración anticipada que señalaba a Javier Jordán y José Serrano por la autoría intelectual del asesinato. Sin embargo, semanas después se retractó e imputó directamente al expresidente Guillermo Lasso y a Danilo Carrera. El documental sostiene que una pericia informática reveló inconsistencias: aunque los escritos de retractación estaban firmados por Lazo, el campo digital de "autor" mostraba el nombre de Javier Jordán, como informó Fiscalía avanza en caso Villavicencio.
Presiones sobre testigos y ataques digitales
La investigación también menciona la existencia de un cuestionario en el teléfono de Christiansen destinado a orientar una nueva versión del testimonio. Asimismo, se cita al exfuncionario policial Ronald Herrera (alias Jonathan), quien afirmó haber recibido ofertas de 300.000 dólares y solicitudes por Instagram para ofrecer un "testimonio tibio"; tras rechazar la propuesta, Herrera denunció amenazas contra su vida.
En el ámbito digital, las hijas de Villavicencio denuncian una supuesta operación de neutralización mediante centros de trolls. Chats extraídos del móvil de Christiansen habrían contenido instrucciones atribuidas a Jordán para atacar en redes sociales la credibilidad de Amanda y Tamia, presentándolas como responsables o cuestionando su actuación, así lo reportó El Universo.
Próximos pasos judiciales
Mientras avanza el debate público sobre estas denuncias, la Fiscalía mantiene que cuenta con más de 300 pruebas para imputar a siete procesados por el asesinato. La Audiencia Preparatoria del Juicio está programada para el próximo 11 de agosto, fecha en la cual los sospechosos presentarán sus argumentos legales.
El ciclo documental concluirá su emisión este domingo 23 de agosto con el cuarto capítulo, que promete profundizar en las evidencias digitales y las implicaciones finales del caso. La familia Villavicencio ha reiterado la importancia de preservar estos rastros tecnológicos frente a los intentos descritos para modificar versiones o eliminar conversaciones.