La industria aérea mundial enfrenta un escenario financiero adverso debido a la combinación del conflicto en Oriente Medio y el aumento sostenido de los costos operativos. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), durante su Asamblea General celebrada en Río de Janeiro, presentó una revisión significativa de las expectativas económicas para el sector. Aunque se proyecta un crecimiento modesto en la demanda de pasajeros —estimado en 2,1% medido por RPK—, este factor positivo no logrará compensar los drásticos impactos en la rentabilidad global.
Impacto financiero y ajuste de márgenes
Datos oficiales presentados por Willie Walsh, director general del organismo, revelan que las ganancias netas conjuntas para 2026 se estiman en 23.000 millones de dólares. Esta cifra representa aproximadamente la mitad de los 41.000 millones proyectados inicialmente y también cerca de la mitad de los 45.000 millones registrados o esperados para el año anterior. El margen neto de ganancia se situaría en un conservador 2,0%, por debajo del 3,9% previsto anteriormente y muy lejos del 4,2% estimado para 2025.
El componente que más presión ejerce sobre los balances es el combustible aéreo. Los costos asociados aumentarían casi un 40%, escalando desde los 252.000 millones de dólares en 2025 hasta alcanzar los 350.000 millones para 2026. Walsh explicó que todas las aerolíneas están sufriendo el impacto del aumento del 70% en el precio del combustible, lo cual obliga a trasladar parte de estos costos mediante aumentos tarifarios, según Contexto Peruano.
Desigualdad regional y liderazgo corporativo
El panorama financiero no es uniforme. Mientras que las aerolíneas de Oriente Medio podrían registrar pérdidas debido al cierre casi total del espacio aéreo y la caída de demanda, el resto de las regiones —incluyendo América Latina— seguiría siendo rentable, aunque con resultados inferiores a los esperados.
Durante este evento clave para el sector, se confirmó el relevo en la presidencia del Consejo de Administración. Roberto Alvo, CEO de LATAM Airlines, asumió funciones como el 84º presidente, sucediendo a Luis Gallego de International Airlines Group (IAG). En su discurso inaugural, Alvo señaló que la aviación atraviesa un momento decisivo y debe trabajar conjuntamente con gobiernos e industria para garantizar resiliencia frente a estos desafíos operativos.