El Gobierno de Ecuador ha dado un paso significativo en su estrategia de inserción internacional con la firma del acuerdo comercial con Canadá, consolidando así una agenda pro-mercado que busca diversificar los mercados de salida para los productos ecuatorianos. Este hito diplomático y económico se inscribe dentro del plan estratégico del Ejecutivo liderado por el presidente Daniel Noboa, cuyo objetivo es fortalecer la sostenibilidad de la dolarización mediante un mayor flujo de inversiones y exportaciones no petroleras. La ministra Luis Alberto Jaramillo, titular del Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, detalló que este logro abre las puertas a una serie de negociaciones avanzadas con otras potencias económicas globales.
Avances en la agenda bilateral
La apertura comercial no se detiene en el Atlántico Norte. Según informó el ministro Jaramillo, Ecuador mantiene un calendario activo con varios socios estratégicos. Con República Dominicana, ya se realizó una primera ronda de negociaciones virtuales a inicios del mes y está prevista la segunda semana para agosto. El acuerdo será parcial acotado, enfocándose en listas específicas de productos que cada nación desea exportar al otro mercado; inicialmente se contemplan diez o quince rubros clave.
En el caso de Panamá, las negociaciones también avanzan hacia un esquema similar. Ecuador ya ha enviado los términos de referencia y trabaja con la Cancillería para obtener la aprobación del Ministerio de Comercio Exterior panameño. Asimismo, Marruecos figura en esta lista de acuerdos parciales que permitirán marcar una presencia inicial de productos ecuatorianos en nuevos mercados asiáticos y africanos, indicó Daniel Noboa y Luis Abinader impulsan un nuevo acuerdo comercial en Punta Cana.
Reactivación económica y relaciones comerciales
Otro frente crucial es la relación con Israel, donde se reactivó el Comité Conjunto Económico y Comercial (JETCO) tras casi tres años de inactividad. El objetivo final del país hebreo es llegar a un acuerdo total, lo cual representa una oportunidad para profundizar los vínculos bilaterales. Por su parte, Japón ha manifestado interés formal en suscribirse a un Economic Partnership Agreement (EPA), solicitud que será gestionada por la Cancillería como un paso estratégico para agilizar el proceso de libre comercio.
Sostenibilidad económica y superávit comercial
El ministro Jaramillo subrayó la importancia macroeconómica de estas gestiones. Al excluir el rubro del cacao, las exportaciones no petroleras registraron un incremento del 15,7 % hasta mayo, evidenciando una recuperación robusta más allá de la volatilidad de precios agrícolas. Esta dinámica contribuye a mantener un superávit en la cuenta corriente de la balanza de pagos durante los últimos dos años y lo que va del 2026.
Este equilibrio financiero es fundamental para garantizar la sostenibilidad de la dolarización, respaldado además por el ingreso de remesas y el turismo. La política de apertura comercial al mundo se presenta, pues, como un pilar indispensable para blindar la economía ecuatoriana frente a las fluctuaciones del mercado global.