Política Seguridad Economía Internacional Justicia Sociedad Deportes Entretenimiento Especiales
Daniel Noboa responde a Rafael Correa: 'El país se lo regalaste a los narcos y lo estamos recuperando'

Daniel Noboa responde a Rafael Correa: 'El país se lo regalaste a los narcos y lo estamos recuperando'

El presidente ecuatoriano defendió los acuerdos con Estados Unidos y advirtió al exmandatario prófugo que 'le queda poco tiempo'

Compartir:

El presidente de la República, Daniel Noboa, lanzó una contundente respuesta al expresidente Rafael Correa tras las críticas que este formuló desde el extranjero contra los recientes acuerdos bilaterales firmados con Estados Unidos. En declaraciones recogidas por múltiples medios nacionales, el mandatario no solo defendió su agenda de apertura comercial, sino que acusó directamente a Correa de haber entregado el país al crimen organizado durante su gestión.

"El país se lo regalaste a los narcos y lo estamos recuperando", fue la frase central del presidente Noboa, quien no esquivó la confrontación directa con el líder del correísmo, sentenciado por corrupción y actualmente prófugo de la justicia ecuatoriana.

Defensa de los acuerdos con Estados Unidos

La respuesta presidencial se produjo luego de que Correa cuestionara, a través de sus redes sociales, los términos de los acuerdos recientemente suscritos entre Ecuador y Estados Unidos. El expresidente calificó dichos convenios como una supuesta entrega de soberanía, una narrativa que ha sido recurrente desde el bloque correísta.

Noboa fue enfático al señalar que su gobierno está abriendo Ecuador al comercio internacional, la inversión extranjera y la generación de empleo. En su visión, los acuerdos con Washington representan una oportunidad estratégica para dinamizar la economía ecuatoriana, atraer capitales y fortalecer la cooperación en materia de seguridad, un área donde la crisis ha golpeado con particular dureza al país.

"Nosotros abrimos Ecuador al mundo, al comercio, a la inversión y al empleo. Eso es lo que estamos haciendo", sostuvo el presidente, marcando una clara diferencia con la política exterior del correísmo, que durante una década privilegió las alianzas con gobiernos de corte socialista y mantuvo una relación tensa con Estados Unidos.

La herencia del narcotráfico: el centro del debate

El punto más álgido de la respuesta presidencial fue la acusación directa sobre la penetración del narcotráfico durante los gobiernos de la llamada Revolución Ciudadana. Noboa atribuyó a la administración de Correa la responsabilidad de haber permitido que las estructuras del crimen organizado internacional echaran raíces en territorio ecuatoriano.

Esta afirmación no carece de sustento. Diversos análisis de seguridad y reportes internacionales han documentado cómo Ecuador pasó de ser un país relativamente pacífico a convertirse en un epicentro de violencia vinculada al narcotráfico. La expulsión de la base militar estadounidense en Manta en 2009, ordenada por Correa, es señalada frecuentemente como un punto de inflexión que debilitó el control sobre las rutas del narcotráfico en el Pacífico.

Además, durante el correísmo se desmantelaron unidades de inteligencia, se deterioró la relación con agencias antinarcóticos internacionales y se permitió la operación de actores vinculados a redes ilícitas, según han señalado múltiples investigaciones periodísticas y judiciales en años recientes.

El gobierno de Noboa ha hecho de la lucha contra el crimen organizado uno de sus ejes fundamentales, declarando el conflicto armado interno a inicios de 2024 y desplegando operaciones militares en las zonas más afectadas por la violencia. La cooperación con Estados Unidos en inteligencia, equipamiento y capacitación ha sido clave en esta estrategia.

Advertencia al exmandatario prófugo

En un tono que no dejó lugar a ambigüedades, Noboa también lanzó una advertencia directa a Correa: "Le queda poco". La frase, cargada de implicaciones políticas y judiciales, fue interpretada como una referencia tanto al debilitamiento del correísmo en el escenario político nacional como a los procesos legales pendientes contra el expresidente.

Rafael Correa fue sentenciado a ocho años de prisión por el delito de cohecho agravado en el caso conocido como "Sobornos 2012-2016", y cuenta con una orden de captura vigente emitida por la justicia ecuatoriana. Desde 2017 reside en Bélgica, donde ha evadido la acción judicial amparándose en la nacionalidad de su esposa.

El gobierno de Noboa ha insistido en la necesidad de que los prófugos de la justicia enfrenten sus responsabilidades legales. En ese contexto, la advertencia presidencial se alinea con una postura institucional que busca cerrar el capítulo de impunidad que ha rodeado a varios exfuncionarios correístas.

Un choque de visiones sobre el futuro de Ecuador

El intercambio entre Noboa y Correa refleja dos modelos diametralmente opuestos para el país. Por un lado, el proyecto del actual gobierno apuesta por la apertura económica, la inserción en los mercados internacionales, el fortalecimiento de las alianzas con Occidente y una política de mano firme contra el crimen organizado.

Por otro lado, el correísmo defiende un modelo estatista, con mayor intervención del gobierno en la economía, relaciones privilegiadas con gobiernos afines ideológicamente y una retórica antiimperialista que, en la práctica, alejó a Ecuador de socios comerciales estratégicos.

Las encuestas recientes muestran que la ciudadanía ecuatoriana respalda mayoritariamente las medidas de seguridad implementadas por Noboa y valora positivamente la búsqueda de acuerdos comerciales que generen empleo y oportunidades. El correísmo, aunque mantiene una base electoral significativa, enfrenta un desgaste creciente ante la evidencia de los costos que dejó su modelo de gobernanza.

Con esta respuesta pública, el presidente Noboa reafirma su disposición a no ceder terreno en el debate político frente al correísmo, mientras consolida una agenda de gobierno centrada en la recuperación de la seguridad, la atracción de inversión y la reinserción de Ecuador en el escenario comercial global.