María José Ulloa, una científica ecuatoriana de 34 años, lidera actualmente en Estados Unidos una investigación fundamental enfocada en el desarrollo de un fármaco contra el glioblastoma, considerado uno de los tumores cerebrales más agresivos y sin cura. Desde su ubicación en la prestigiosa Mayo Clinic, Ulloa dirige a un equipo de 12 personas que trabaja incansablemente para crear alternativas terapéuticas capaces de alterar el metabolismo de las células cancerosas y potenciar la respuesta inmunitaria del paciente.
Avances científicos desde Ecuador al mundo
La trayectoria académica de Ulloa, nacida en Quito y criada en Tumbaco, se ha caracterizado por una profunda dedicación a la neurociencia. Tras estudiar Bioquímica y Ciencias Biomédicas, completó un máster en Neurociencia Básica y Aplicada en España (2017), un doctorado en Neurociencia (2021) y otro máster en enfermedades neurodegenerativas por la Universidad CEU San Pablo de Madrid (2023). Desde 2023, ha orientado su labor investigativa hacia el cáncer cerebral, buscando respuestas a una enfermedad que actualmente limita la supervivencia del paciente a aproximadamente 15 meses desde el diagnóstico.
Enfoque en terapias celulares y microambiente tumoral
El objetivo central de esta investigación es desarrollar medicamentos que no solo eliminen las células cancerosas, sino que también faciliten su identificación para ser atacadas mediante una terapia celular conocida como CAR-T. Esta estrategia implica modificar genéticamente las células T del sistema inmunitario para reconocer moléculas específicas expresadas por el tumor. Además, la científica estudia detalladamente el microambiente tumoral para optimizar la eficacia de estas intervenciones, más contexto en 5 pruebas clave para detectar cáncer temprano.
«Poder tener una esperanza para los pacientes que salen de nuestro laboratorio sería para mí una felicidad», declara Ulloa sobre su labor en el laboratorio estadounidense.
Fase preclínica y proyección futura
Actualmente, la investigación se encuentra en fase preclínica, lo que significa que los estudios en cultivos celulares e in vitro ya están casi concluyendo. Los siguientes pasos incluyen pruebas en animales para validar la seguridad y eficacia de la terapia. Si estos resultados son positivos, el equipo espera avanzar hacia ensayos clínicos en humanos en un plazo de dos a tres años, dependiendo de las evaluaciones regulatorias de la FDA (Food and Drug Administration). Aunque aún no se puede afirmar que esto constituya una cura definitiva para el cáncer cerebral, los estudios preliminares muestran prometedores aumentos en la expectativa y calidad de vida de los pacientes.