Las autoridades chinas han emitido este domingo una alerta roja, el nivel de emergencia más elevado, ante la inminente llegada del tifón Dolphin a las costas orientales y sureste del país. El Centro Meteorológico Nacional (NMC) confirmó que el fenómeno ciclónico tocará tierra en las provincias de Zhejiang y Fujian entre la tarde del domingo y la madrugada del lunes. La agencia oficial Xinhua reportó que, hasta la tarde de este sábado, se habían reubicado preventivamente a casi 99.000 personas en Fujian como medida urgente ante el avance del sistema meteorológico.
Condiciones meteorológicas extremas y vientos destructivos
Hacia las 10:00 hora local (02:00 GMT), la posición exacta del tifón Dolphin se ubicaba a aproximadamente 215 kilómetros al este de Wenzhou, en Zhejiang. Según los datos técnicos publicados por el NMC, el sistema presentaba vientos sostenidos superiores a los 160 kilómetros por hora y una velocidad de desplazamiento hacia el oeste entre 20 y 25 km/h. El organismo meteorológico declaró la alerta máxima por fuertes vientos para diversas zonas del este, con especial énfasis en la desembocadura del río Yangtsé.
Las precipitaciones se anuncian como severas. En algunas áreas del centro y el este de Zhejiang, las autoridades advierten sobre lluvias "extremadamente torrenciales" que podrían alcanzar entre 250 y 500 milímetros (mm). El jefe de pronóstico del NMC, Xu Yinglong, indicó en su página web que Dolphin, identificado como el decimotercer tifón del año, podría generar vientos más intensos y lluvias superiores a las registradas por Bavi durante julio.
Impacto logístico y medidas preventivas masivas
La megalópolis de Shanghái, principal punto de entrada internacional al país, ya ha comenzado a experimentar los efectos del fenómeno. Las autoridades locales planean reubicar a unos 103.000 residentes en la zona costera, donde cientos de refugios temporales han sido preparados con antelación. La infraestructura aeroportuaria se ve significativamente afectada: el rotativo estatal Global Times informa que más del 60% de los vuelos programados hasta la noche del sábado fueron cancelados, y se espera anular más de un millar en las próximas horas.
En respuesta a la amenaza inminente, el Gobierno provincial de Zhejiang ha declarado su propio nivel máximo de alerta. Se prevé la suspensión de actividades grupales al aire libre, así como posibles paralizaciones educativas y laborales para garantizar la seguridad ciudadana. Ante los riesgos de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra derivados de las fuertes lluvias, se han desplegado equipos especializados en múltiples zonas afectadas del país asiático.