El equipo USAR ECU-01 del Cuerpo de Bomberos Quito regresó a Ecuador el 2 de julio de 2026, concluyendo su misión humanitaria en Venezuela tras siete días intensivos de operaciones. Esteban Cárdenas, jefe de la institución, detalló que esta decisión no responde a una voluntad subjetiva, sino al estricto cumplimiento de los estándares internacionales y las directrices establecidas por el Gobierno venezolano para gestionar la emergencia. La permanencia del contingente se ajustó a un tiempo operativo definido, marcando el cierre técnico de la fase crítica de búsqueda.
Protocolos técnicos y capacidad operativa
Cárdenas explicó que los grupos USAR (Urban Search and Rescue), clasificados por Naciones Unidas, operan con límites temporales precisos según su envergadura. Un equipo mediano, como el contingente quiteño, tiene un límite de siete días para intervenir en una única infraestructura o zona afectada. En contraste, los equipos pesados poseen mayor capacidad operativa y pueden actuar simultáneamente en dos escenarios diferentes, extendiendo su estancia hasta diez días bajo condiciones óptimas.
La autonomía del equipo ecuatoriano fue un factor determinante para sostener la operación durante el periodo asignado. El contingente viajó con suministros completos de alimentación, agua y campamento, además de contar con tecnología avanzada y binomios caninos especializados. Esta preparación logística permitió concentrar los esfuerzos en la prioridad máxima: localizar, rescatar y extraer a personas vivas atrapadas bajo los escombros.
Coordinación institucional y fases de emergencia
La llegada del equipo USAR ECU-01 a Caracas se realizó tras un pedido formal de ayuda humanitaria por parte del Ejecutivo venezolano. Inmediatamente, el personal estableció la Zona de Recepción y Despacho para registrar las capacidades de los equipos internacionales presentes en la zona. Posteriormente, una célula de coordinación asignó las zonas de trabajo específicas basándose en la información técnica proporcionada por Protección Civil de Venezuela.
Según Cárdenas, el rol de los rescatistas se concentra exclusivamente en la fase inicial de emergencia, caracterizada por mayores probabilidades de encontrar sobrevivientes. Una vez concluida esta etapa, la atención pasa a otras fases relacionadas con riesgos sanitarios y recuperación estructural, las cuales quedan bajo responsabilidad exclusiva de las autoridades locales del país afectado.
Protocolo post-misión y bienestar del personal
Al regresar al territorio nacional, el equipo USAR ECU-01 inició un riguroso proceso de chequeos médicos y atención emocional con psicólogos institucionales. Este procedimiento es obligatorio antes de que los rescatistas se reúnan con sus familias o retomen sus actividades cotidianas. Asimismo, los binomios caninos recibieron controles veterinarios específicos y pasaron por cuarentena hasta obtener el alta sanitaria.
El jefe del Cuerpo de Bomberos enfatizó la importancia del respeto a las normas del Estado receptor. Los rescatistas deben cumplir con sus protocolos internos sin emitir juicios sobre la realidad política o cultural del país donde intervienen, dejando ese análisis como responsabilidad de los gobiernos locales. El cierre de esta misión refleja el profesionalismo técnico y la capacidad de respuesta internacional que Ecuador mantiene en situaciones de desastre.