Una aeronave de la empresa canadiense Air Canada Cargo, que operaba el vuelo Miami-Lima, realizó un aterrizaje de emergencia exitoso en el Aeropuerto Internacional Eloy Alfaro de Manta. La maniobra se ejecutó con éxito cerca de las 17:35 horas del domingo 12 de julio de 2026, tras reportar una falla técnica significativa durante su trayecto desde Estados Unidos hacia Perú.
Protocolos de seguridad activados
La emergencia fue comunicada por la tripulación alrededor de las 17:00 horas, momento en el cual se alertó sobre un desperfecto técnico en uno de los motores del Boeing 767 y se solicitó prioridad para descender. Ante esta situación crítica, las autoridades aeroportuarias activaron inmediatamente los protocolos de seguridad aérea y terrestre establecidos.
El Cuerpo de Bomberos de Manta desplegó un operativo preventivo que incluyó la movilización inmediata de dos autobombas y dos ambulancias hacia la zona de operaciones. Estos equipos de rescate permanecieron en posición estratégica, garantizando una respuesta rápida mientras la aeronave realizaba las maniobras necesarias para asegurar su descenso.
Resultados sin incidentes graves
La pericia demostrada por la tripulación permitió que el avión aterrizara sin incidentes adicionales. Según la información oficial proporcionada por las instituciones de socorro, no se registraron personas heridas ni daños materiales en la infraestructura aeroportuaria durante todo el proceso de emergencia.
Una vez que la aeronave se detuvo en la pista, fue asistida directamente por los equipos de emergencia y quedó bajo una revisión técnica exhaustiva. Este procedimiento tiene como objetivo determinar con precisión el origen del fallo en la turbina. Como medida preventiva adicional, las autoridades aeroportuarias mantuvieron restricciones operativas temporales para garantizar la integridad de todas las operaciones.
Impacto operativo y conclusiones
Durante la atención a la aeronave de carga, un vuelo proveniente de Panamá tuvo que permanecer en patrón de espera durante varios minutos antes de recibir autorización para aterrizar a las 17:55 horas. Esta medida fue necesaria una vez que la pista quedó completamente liberada tras la asistencia técnica al Boeing.
Actualmente, tanto las autoridades aeroportuarias como la aerolínea mantienen el avión en inspección rigurosa para esclarecer los detalles técnicos del suceso. La gestión eficiente de esta contingencia refleja la capacidad operativa de los servicios de emergencia ecuatorianos ante situaciones imprevistas.