La capital de Arabia Saudita, Riad, fue sacudida por fuertes explosiones en la madrugada del sábado, marcando un hito significativo al activarse una alerta aérea por primera vez desde el recrudecimiento del conflicto entre los hutíes y el gobierno saudita. Según confirmaron periodistas de la agencia AFP presentes en la zona, las autoridades emitieron un mensaje a los teléfonos móviles de los habitantes poco antes de las 03H00 locales (00H00 GMT), advirtiendo que "la zona se encuentra bajo una amenaza aérea hostil" y solicitando estrictamente que permanecieran en sus hogares. La alerta fue levantada aproximadamente media hora más tarde por la Defensa Civil saudita.
Daños materiales y perturbaciones en el aeropuerto
Fuente de las mayores preocupaciones inmediatas fueron los daños observados cerca del Aeropuerto Internacional de Riad. Personal periodístico pudo constatar que un depósito perteneciente a la petrolera estatal Aramco se encontraba en llamas, mientras equipos de bomberos trabajaban para controlar el incendio. Anteriormente, vecinos habían alertado sobre una densa columna de humo negro visible próxima al aeropuerto. Las perturbaciones fueron tan significativas que el sitio web especializado Flightradar24 registró cancelaciones y retrasos importantes en los vuelos operativos del principal centro logístico del reino.
Contexto regional y acusaciones mutuas
Este incidente se produce en un contexto de escalada hostil. En una ofensiva relámpago, los hutíes, combatientes proiraníes que controlan gran parte de Yemen, tomaron toda la costa del mar Rojo, otorgándoles el control estratégico del estrecho de Bab el Mandeb. Esta semana, Riad acusó a estos grupos de atacar La Meca y denunció lo calificó como un "ataque terrorista cobarde" contra esa ciudad santa. Los hutíes negaron enérgicamente la acusación, describiéndola como una "mentira trillada", según informamos en Arabia Saudita derriba un dron hutí en las cercanías de La Meca y refuerza su se.
La guerra en Yemen estalló originalmente en 2014 cuando los hutíes tomaron el control de Saná, desencadenando una intervención militar liderada por Arabia Saudita en marzo de 2015. Una frágil tregua alcanzada en julio de 2022 se rompió posteriormente, cuando los combatientes desafiantemente permitieron que un avión iraní aterrizara en territorio yemení. Estas hostilidades sacuden una economía mundial ya debilitada por meses de conflicto regional entre Washington e Irán.