El presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Alejandro Domínguez, ha emitido un firme respaldo público a Gianni Infantino para que continúe al frente de la FIFA. Esta declaración se produce en medio de una intensa polémica generada por el fallido proyecto "FIFA Forward Enterprise" (FFE) y las crecientes críticas dirigidas contra la administración del organismo mundial. A través de un video difundido en su cuenta oficial de X, el dirigente paraguayo destacó la gestión realizada bajo el mando de Infantino, defendiendo su permanencia e instando a respetar los mecanismos institucionales establecidos para cualquier decisión futura sobre la presidencia.
Defensa institucional y deportiva
Dominguez no solo se limitó a apoyar al líder de la FIFA, sino que también resaltó los cambios transformadores impulsados durante su mandato. Según sus declaraciones, el objetivo principal ha sido garantizar "la salud del fútbol" y asegurar su estabilidad global. El dirigente señaló explícitamente que existe un líder claro detrás de este proceso de modernización: Gianni Infantino. Como ejemplo contundente de estos logros, Domínguez citó la expansión exitosa del Mundial a 48 equipos, calificándola como una iniciativa "exitosísima" que ha fortalecido el deporte rey en múltiples regiones.
Contexto del proyecto FFE y postura oficial
El respaldo llega tras la controversia suscitada por la propuesta de creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), un plan que contemplaba la venta de aproximadamente el 20% de los derechos comerciales del Mundial y otros torneos a inversores privados por unos 4.200 millones de dólares. Aunque la Conmebol celebró públicamente la decisión final de la FIFA de retirar este proyecto, manteniendo su postura sobre la importancia del diálogo y la institucionalidad en el deporte, dejó clara su posición frente al futuro de Infantino.
El organismo sudamericano afirmó que respeta los mecanismos establecidos para cualquier decisión relacionada con la presidencia de la FIFA. Sin embargo, se opuso firmemente a las llamadas hacia una salida anticipada del dirigente italiano, priorizando la continuidad y el orden institucional sobre la incertidumbre política. Esta posición refuerza la alianza estratégica entre ambas confederaciones en un momento clave para la planificación deportiva global.