El expresidente Abdalá Bucaram permanece actualmente bajo custodia policial en la Clínica Borja, ubicada en Guayaquil. Esta situación se produce mientras el exmandatario enfrenta un proceso judicial por presunta delincuencia organizada dentro de las investigaciones correspondientes al caso Pruebas COVID-19. La medida de seguridad fue reforzada tras su ingreso a cuidados intensivos durante la noche del 2 de septiembre, fecha en que las autoridades judiciales comenzaron a verificar rigurosamente el estado de salud del exmandatario antes de proceder con cualquier diligencia formal.
Suspensión reiterada de audiencias por motivos médicos
La condición médica del expresidente ha sido determinante para la postergación constante de los procesos judiciales. La situación coincidió específicamente con el sexto intento fallido de reinstalar la audiencia de sentencia oral, que estaba originalmente prevista para el 3 de septiembre. Ante este escenario, las autoridades competentes han optado por priorizar la verificación del estado clínico del imputado, manteniendo el proceso judicial pendiente hasta que se determine cuándo podrá retomarse con normalidad, como publicó este diario en Tribunal ordena a la Policía verificar salud de Abdalá Bucaram.
Vigilancia permanente y orden de aprehensión
El Tribunal ha dispuesto expresamente que, una vez que Abdalá Bucaram reciba el alta médica definitiva, las autoridades ejecuten de forma inmediata la orden de aprehensión emitida en su contra. Esta directriz judicial busca garantizar que el proceso penal no quede impune y que el imputado comparezca ante la justicia tan pronto como sus condiciones físicas lo permitan. La Fiscalía ha coordinado con el Bloque de Búsqueda para mantener una vigilancia permanente sobre la clínica donde se encuentra internado, asegurando el cumplimiento estricto del mandato judicial.