El Tribunal de Sentenciamiento ha impuesto una condena de nueve años y cuatro meses de prisión al expresidente Abdalá Bucaram Ortiz y a su hijo, Jacobo Bucaram Pulley. La resolución judicial se emite en el marco del denominado caso Pruebas COVID-19, donde ambos fueron declarados responsables por el delito de delincuencia organizada. Además de la pena privativa de libertad, la justicia dispuso que los condenados paguen una multa equivalente a 20 salarios básicos unificados, lo cual asciende a USD 9.640.
Detalles de la sentencia y otros acusados
Dentro del mismo proceso judicial, el Tribunal determinó responsabilidades distintas para los demás imputados. Leandro Berrones y Sheinman Oren recibieron una condena más severa de trece años y cuatro meses de prisión al ser considerados autores directos del delito. La decisión fue anunciada oralmente este miércoles tras un largo recorrido procesal caracterizado por suspensiones y diligencias que retrasaron la resolución final.
Desarrollo de las audiencias
La audiencia se llevó a cabo mediante plataforma telemática, una modalidad necesaria dada la condición de salud del expresidente. Abdalá Bucaram asistió al acto judicial en camilla y con mascarilla de oxígeno. Previamente, el 3 de septiembre, el Tribunal había dispuesto que el exmandatario fuera aprehendido tras recibir su alta médica. Dos días después, Bucaram interpuso un recurso de hábeas corpus para evitar la ejecución inmediata de esa orden.
Contexto del caso y posición de los acusados
La Fiscalía procesó a Abdalá Bucaram, Jacobo Bucaram Pulley y otras dos personas por presunta delincuencia organizada vinculada a la adquisición y comercialización de pruebas de coronavirus. El expediente involucra también a agentes de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) de Quito. Horas antes de conocerse el fallo, Abdalá Bucaram informó en su cuenta de X que había solicitado voluntariamente el alta médica, pese a afirmar que atraviesa por una delicada condición cardíaca, más contexto en Tribunal ordena a la Policía verificar salud de Abdalá Bucaram.
El expresidente había anticipado públicamente la posibilidad de recibir una condena entre cinco y siete años. Ante las acusaciones formales y la sentencia final, Bucaram reiteró su inocencia respecto a los cargos presentados por el Ministerio Público en este caso que ha mantenido al sistema judicial ecuatoriano ocupado durante varios meses.