Incluso si los grandes casos en su contra terminaran cayéndose en tribunales, Aquiles Álvarez aún enfrenta posibles penas de cárcel por algo mucho más directo: haber incumplido la orden judicial de portar un grillete electrónico.
Su defensa argumentó que el dispositivo se lo retiraba por las noches para cargarlo, "como si fuera un celular", y que las alertas de desconexión se debían a problemas técnicos o de señal.
Sin embargo, los informes del Sistema Nacional de Monitoreo mostraron otra realidad:
- Más de 2.700 alertas de desconexión
- 33 retiros reportados del dispositivo
- El grillete no estaba puesto el día de su detención
Además, durante la revisión técnica se detectó falta de un tornillo y cinta aislante negra colocada en el equipo — indicios de intento deliberado de alterar el dispositivo.
Por ello, el 8 de marzo de 2026, un tribunal revocó las medidas alternativas y dictó prisión preventiva.